Beneficios para la salud de las alcachofas de Jerusalén

Las alcachofas (artichokes) de Jerusalén, también llamadas tupinambos, no son como las alcachofas regulares. Estos tubérculos tienen un sabor que es similar a las castañas de agua y se pueden comer crudas o cocidas. Si las comes cocidas, tienen una textura cremosa y se pueden utilizar de manera similar a las patatas. Las alcachofas de Jerusalén proporcionan una serie de vitaminas y minerales y pueden proporcionar algunos beneficios para la salud debido a su papel como prebiótico.

El contenido de macronutrientes


Alcachofas de Jerusalén en salsa.

Una porción de 1 taza de alcachofas de Jerusalén crudas en rodajas contiene 110 calorías, 3 gramos de proteínas y 26.2 gramos de hidratos de carbono, incluyendo 2.4 gramos de fibra o 25 por ciento del valor diario. La fibra puede ayudar a reducir tu riesgo de colesterol alto, estreñimiento, enfermedades del corazón y ciertos tipos de cáncer, de acuerdo con la University of Arizona Extension. También puede hacer que sea más fácil controlar tus niveles de azúcar en la sangre y mantener un peso saludable.

Contenido de vitaminas


Contenido de vitaminas.

Cada porción de alcachofas de Jerusalén tiene el 10 por ciento del valor diario de vitamina C y niacina y el 30 por ciento del valor diario recomendado de tiamina. La vitamina C actúa como un antioxidante y limita el daño a las células que los radicales libres causan, las ingestas elevadas de vitamina C pueden ayudar a reducir tu riesgo de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular, según el Linus Pauling Institute. La niacina y tiamina son vitaminas del complejo B que ayudan a mantener el cabello, la piel y los ojos sanos y convierten los alimentos que consumes en energía para tu cuerpo.

Contenido de minerales


Contenido mineral.

Comer una taza de alcachofas de Jerusalén en rodajas te proporciona el 11 por ciento del valor diario recomendado para el cobre, el 12 por ciento del valor diario recomendado para el fósforo, el 18 por ciento del valor diario recomendado para el potasio y el 28 por ciento del valor diario recomendado para el hierro. Necesitas cobre y hierro para la formación de glóbulos rojos que transportan el oxígeno en tu cuerpo donde se necesita y el potasio juega un papel en la formación de proteínas. El fósforo ayuda a formar huesos fuertes y ADN.

Efectos prebióticos


Sopa de alcachofa de Jerusalén.

La mayoría de los hidratos de carbono en las alcachofas son en forma de inulina. La inulina actúa como prebiótico, proporcionando una fuente de alimento para beneficiosos organismos probióticos en el cuerpo. Los probióticos pueden ayudar a mejorar la función inmune, producir vitaminas, reducir el colesterol y prevenir las enfermedades causadas por bacterias que se multiplican. El consumo de prebióticos pueden ser una manera más fácil de aumentar los organismos probióticos en tu cuerpo que tomando suplementos probióticos, ya que no tienes que preocuparte de ellos en el proceso digestivo como lo harías con los probióticos. Un estudio publicado en el "British Journal of Nutrition" en 2010 encontró que el consumo de shots de frutas y jugo de verduras que contenían inulina de las alcachofas aumentaron la cantidad de ciertos tipos de bacterias probióticas en el cuerpo.

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Escrito por jessica bruso | Traducido por gabriela nungaray