Los beneficios y riesgos del parado de manos y de cabeza en Yoga.

El parado de manos y de cabeza te voltean de arriba hacia abajo y dan una nueva perspectiva de la vida. Revirtiendo los efectos de la gravedad, estas inversiones limpian, suavizan, nutren y dan energía a cuerpo y mente. Requieren que conquistes cualquier miedo de caer mediante la construcción de confianza y de acuerdo con Jill Miller, creador del Yoga Tune Up, ayuda a reajustar el ritmo interno, revertiendo el envejecimiento y preparando tu mente para mediaciones por actividad del sistema nervioso parasimpático.

Beneficios de las inversiones

El parado de manos y de cabeza construyen un núcleo de fuerza al utilizar músculos en tu abdomen y espalda. Construir una base sólida es importante para las dos posiciones. Cuando te paras de cabeza, tu cabeza y tus brazos sostienen todo tu cuerpo; en el parado de manos tu peso recae en la palma de tus manos. En ambos casos, desarrollas un balance al arraigarse fuertemente a la base y longitud de las piernas que se encuentran hacia le cielo. Las inversiones reducen tensión en el corazón, expanden tus pulmones para limpiarlos y aumentan el flujo de presión a tu cerebro para calmar y rejuvencer tu mente.

Riesgos de las inversiones

Es importante que hagas estas formas de la manera correcta siendo totalmente consciente de un buen alineamiento. La relación de amor-odio que tienen muchos con estas inversiones se debe principalmente al miedo de caer. Voltearse de arriba a abajo y depender de una base no familiar requiere de confianza, coraje y fe, que sólo pueden crecer mientras practicas siempre con cuidado e integridad. Siempre entre en calor antes de hacer los parados de mano o de cabeza.

Parado de manos

De acuerdo con B.K.S. Iyengar, autor de "Luz sobre el Yoga" ("Light on Yoga"), un parado de manos fortalece hombros, brazos y muñecas así como expande el pecho. Tú tienes la fuerza para hacer el parado de manos, dice Amy Cooper, una maestra de yoga entrenada por Iyengar, si te puedes sostener en una posición mirando hacia abajo como un perro o como tablón por más de 30 segundos sin causar molestias en tus muñecas, antebrazos u hombros. La posición como tablón también te familiariza con soportar tu cuerpo en tus brazos.

Parado de cabeza

Un parado de manos fortalece los músculos del cuello y de los hombros, así como el abdomen y la columna. Dado que la parte superior de la cabeza se conecta con el piso, también estimulas las glándulas pineal y pituitaria, de acuerdo con Erich Schiffmann, un maestro de yoga reconocido a nivel mundial y autor de "Yoga: The Spirit and Practice of Moving into Stillness". Para proteger la columna cervical, asegúrate de colocar la corona de la cabeza en el piso para que no este no te vayas ni muy adelante ni muy atrás.

Más galerías de fotos



Escrito por lorraine shea | Traducido por héctor muñoz