Los beneficios de la higiene personal

Si alguna vez has tenido que hacer cola detrás de alguien con mala higiene personal, ya sabes lo incómodo que puede ser. El olor no es el único problema. La falta de higiene propaga la enfermedad, según The Centers for Disease Control (CDC). También afecta a las relaciones interpersonales, las interacciones sociales y el desempeño del trabajo o la escuela. Una buena higiene, por otro lado, te da el aspecto de una persona capacitada con autoestima. Este es sólo uno de sus muchos beneficios.

Buena salud

Cada vez que tocas una superficie, estornudas, preparas la comida, cambias un pañal, tocas a tu mascota o usas el baño, recoges organismos potencialmente dañinos, según los CDC. Actos simples como el baño regular y el lavado de tus manos pueden impedir la transmisión de resfriados, gripe e infecciones causadas por los virus y las bacterias en la piel. Cuando no te lavas con regularidad, no sólo puedes albergar y difundir estas bacterias y virus, sino que tienes más probabilidades de contraer las enfermedades que causan. Si tienes una irritación en la piel o una herida, la falta de higiene probablemente pueda producir una infección. La higiene adecuada también te ayudará a mantener el pH y la resistencia de una piel sana. Tu piel es una barrera contra las enfermedades y una buena higiene te ayudará a proporcionar de manera más efectiva esa protección.

Relaciones personales saludables

La falta de higiene disuade a la gente de conocerte. Si la gente descubre un mal olor corporal o un aspecto sucio descuidado ofensivo, es probable que emita un juicio sobre tu personalidad y tu capacidad para cuidar de ti mismo en un nivel básico. Esto puede disuadirlos de formar amistades y lazos significativos contigo. La gente en general evita los olores y situaciones que encuentran desagradables. Mantener una buena higiene personal beneficiará tu vida social eliminando esta barrera para lograr interactuar y conectarte.

Relaciones profesionales saludables

La apariencia transmite algo más que la forma en que miramos al mundo. Por ejemplo, cuando te presentas a una entrevista de trabajo bien vestido, mostrando una buena higiene, te ves como un profesional competente, capaz de manejarte con cuidado y respeto. Si te presentas con falta de higiene, incluso si eres el candidato más calificado, puedes enviar el mensaje de que eres descuidado, no te preocupas por tu rendimiento y no valoras ni te respetas a ti mismo. Si tu higiene declina en tu escuela o en el lugar de trabajo, puedes conducir a la gente a cuestionar tus habilidades e incluso tu salud mental y física. Por lo menos, una buena higiene en el lugar de trabajo o entorno escolar evitará crear distracciones innecesarias a los que te rodean.

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Escrito por lillian downey | Traducido por jane laury