Beneficios físicos del dodgeball

El balón prisionero (dodgeball) es un deporte altamente controvertido que muchas escuelas prohíben por la preocupación de que se produzcan lesiones y acosos. Texas Association for Health, Physical Education, Recreation and Dance señala que el dodgeball no es apropiado cuando los niños están obligados a practicar el deporte o cuando pasan períodos de tiempo muy largos sentados, como cuando los que arrojan la pelota esperan su turno de tirar, o cuando quienes esquivan son golpeados y deben abandonar el campo. National Association for Sport and Physical Education explica que el deporte no es apropiado para los niños. Los adultos que lo juegan de manera segura pueden, sin embargo, obtener importantes beneficios para la salud.

Ejercicio aeróbico

Una cancha de dodgeball de tamaño acorde a las regulaciones mide 60 pies de largo, obligando a los jugadores a correr a mucha velocidad a lo largo de la cancha para evitar ser golpeados por una pelota y salir del juego. Este estallido de ejercicio puede mejorar la salud cardiovascular bajando la presión sanguínea y el pulso, mejorando la circulación y quemando calorías. El dodgeball también puede ser una forma de entrenamiento en intervalos, ya que los jugadores corren por períodos de tiempo breves. Según High Intensity Interval Training, correr por intervalos puede ofrecer un estímulo temporario para el metabolismo, mientras que mejora la fuerza de los músculos y la coordinación.

Agilidad y equilibrio

Los jugadores que corren a lo largo de una cancha no corren solamente: también tienen que esquivar pelotas. Esto puede mejorar la agilidad de los jugadores, que deben ajustar sus cuerpos a un ritmo rápido. También puede ayudar a los jugadores a mejorar su equilibrio. Los jugadores exitosos no se escurren cuando ven que se les acerca una pelota, y aprenden a mantener una postura recta que reduce su riesgo de caerse.

Entrenamiento de fuerza

Una cancha de dodgeball estándar mide 30 pies de largo, y los jugadores deben tirar pelotas grandes a una distancia moderada para golpear con éxito a los miembros del otro equipo. Esto requiere fuerza en los hombros, espalda, abdominales y brazos. Además, arrojar la pelota repetidamente puede ayudar a desarrollar resistencia muscular. Según U.S. Centers for Disease Control and Prevention, los ejercicios regulares para desarrollar masa muscular pueden disminuir el riesgo de padecer enfermedades tales como osteoporosis y osteoartritis.

Coordinación de las manos con los ojos

Tanto los esquivan como los que arrojan las pelotas deben tener una buena coordinación de las manos con los ojos. Para lograr golpear otros jugadores, quienes arrojan deben coordinar sus lanzamientos no sólo con la ubicación actual de los otros jugadores, sino también con su ubicación anticipada cuando aterrice la pelota. Los corredores deben conocer la ubicación actual de la pelota, ajustando su ubicación de acuerdo a ella.

Más galerías de fotos



Escrito por van thompson | Traducido por azul benito