Beneficios de la espirulina

La espirulina es un alga verde azulada que suele agregarse a jugos de vegetales, licuados y batidos para incrementar su contenido de proteínas y antioxidantes. La espirulina silvestre crece en cuerpos grandes de agua en climas tropicales o subtropicales, pero la mayor parte de la espirulina consumida en Estados Unidos es cultivada en un laboratorio debido al riesgo de los contaminantes presentes en la vida silvestre. Este producto es seguro de consumir en su forma seca, como polvo o copos, o como suplemento en forma de pastillas y cápsulas.

Alto contenido de nutrientes

Con 32 g en media taza, la espirulina es una gran fuente de proteína y contiene 22 aminoácidos esenciales. La espirulina tiene también varias vitaminas y minerales necesarios, incluyendo el complejo de vitaminas B, betacarotenos, vitamina E, manganeso, zinc, cobre, hierro, selenio y ácidos grasos esenciales, todos los cuales contribuyen a los posibles beneficios para la salud que brinda la espirulina. Media taza de espirulina seca aporta, además, el 89% de la dosis diaria recomendada de hierro. Por estas razones, la espirulina suele ser usada como sumplemento nutricional; sin embargo, consumir las grandes cantidades necesarias de espirulina para obtener un alto nivel de estos nutrientes es difícil.

Función cerebral

En un estudio publicado en "Journal of Experimental Neurology", se demostró que la espirulina reducía el daño cerebral y ayudaba a la recuperación de las neuronas después de una apoplegía en ratas. Una dosis de espirulina de 180 mg por kilogramo de peso reducía el déficit neurológico y los cambios histológicos en las ratas evaluadas. Sin embargo, se precisan estudios similares en humanos antes de poder confirmar los beneficios de la espirulina para la función cerebral.

Tratamiento de alergias

La espirulina puede ser efectiva en el tratamiento de alergias al detener la liberación de histaminas en el cuerpo, responsables de desencadenar los síntomas de alergia, como secreciones nasales, ojos acuosos, hormigueos e hinchazón. Un estudio de seis meses de duración en el que se evaluó a 150 pacientes encontró que consumir 2 g de espirulina por día disminuye las descargas nasales, informa el sitio web Nutrition 411.

Desórdenes hepáticos

Estudios preliminares han demostrado usos promisorios de la espirulina en quienes tienen hepatitis crónica para proteger al hígado de más daño y de cirrosis. Tres pacientes que tomaron 4.5 g de espirulina por día durante tres meses vieron mejorada su función hepática y sus perfiles lipídicos. En otro estudio, el suministro de espirulina a ratones antes de una dosis de acetaminofeno ayudó a protegerlos del daño hepático.

Otros posibles beneficios

Posibles beneficios adicionales de la espirulina incluyen la mejora de la función pulmonar en quienes sufren asma, mejora en los niveles de glucosa en pacientes diabéticos, ofrecer protección contra ciertos cánceres, mejorar el sistema inmune y promover el crecimiento de probióticos. Sin embargo, existen pocas evidencias que prueben estos beneficios y se precisan más estudios en humanos para confirmarlos.

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Escrito por megan ware | Traducido por mariana palma