Beneficios de una ducha caliente

Las duchas de agua caliente se definen aquellas con agua entre los 96 a 105 grados. Pueden ser tomadas con un baño de vapor o en solitario. De cualquier manera, una ducha caliente no sólo se siente bien, sino puede ser benéfico para tu salud. La clave es no quedarse ahí demasiado tiempo, ya que puede secar la piel. Pero de 5 a 10 minutos con agua caliente pueden hacer maravillas para tu cuerpo, músculos, articulaciones y tu estado de ánimo en general.

Mejora la circulación

El agua caliente puede aliviar el dolor muscular y de las articulaciones asociado con artritis, desgarres musculares y trabajo excesivo. El calor estimula la circulación y el flujo sanguíneo al mismo tiempo que afloja las articulaciones, los tendones, los tejidos y los músculos. Si bien no puede curar el dolor para siempre, 5 minutos con agua caliente pueden aliviar considerablemente el dolor, estimular la curación y reducir la inflamación. Además, es más conveniente que un masaje y más natural que los tratamientos médicos.

Limpia la piel

Los poros obstruidos pueden provocar manchas y acumular de toxinas en la piel. El agua caliente y el vapor abrirán los poros de tu piel, por lo que será más fácil de limpiar y liberar impurezas. Siguiendo con un enjuague de agua fría se cierran los poros y hace que tu piel se sienta fresca.

Calentamiento

Una ducha de agua caliente es una forma efectiva para el calentamiento antes de un entrenamiento por la mañana. Al salir de la cama por la mañana, los músculos pueden estar rígidos. Es importante estar completamente caliente y relajado antes de cualquier ejercicio, y una ducha caliente puede hacer que la sangre fluya, caliente los músculos y los prepare para el ejercicio.

Aliviar el cuello y hombros rígidos

Aparte de un masaje, una ducha caliente es la siguiente mejor cosa para un dolor en hombros o cuello tenso. Dejar correr el agua caliente sobre la zona durante 10 minutos relajará los músculos. Hacer círculos con el cuello y hombros mientras estás en la ducha aflojará aún más estos músculos.

Alivia la tos

El vapor de una ducha caliente puede aflojar la flema y deshacerse de las mucosidades, que podrían ser la causa de tos o dolor de garganta. Añadir aceite de eucalipto a la piel o al aire hará que el vapor de agua sea más eficaz y pueda ayudarte a respirar con más facilidad. Una ducha caliente también puede aliviar otros dolores corporales asociados con un resfriado.

Disminuir el estrés e insomnio

Una ducha de agua caliente es un sedante natural. Si estás estresado o tienes problemas para dormir, tomar una ducha de agua caliente durante 10 minutos va a calmar tu cuerpo, mente y nervios. Añadir aceite de lavanda te ayudará también, porque es una hierba natural de relajación.

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Escrito por deborah dunham | Traducido por esteban arenas