Beneficios del ajo durante el embarazo

Medicinalmente, el ajo aporta varios beneficios durante el embarazo, pero también posee ciertos riesgos.

Medicinalmente, el ajo aporta varios beneficios durante el embarazo, pero también posee ciertos riesgos.

Además de ser un condimento popular en todo el mundo, el ajo también ha brindado muchos beneficios medicinales durante miles de años. Puede ayudar a tratar ciertos problemas de salud que generalmente se producen durante el embarazo, como una pobre circulación sanguínea y una elevada presión sanguínea. Antes de comenzar a consumir ajo durante el embarazo o la lactancia, sin embargo, consulta a tu médico para discutir las cantidades que puedes tomar y los potenciales peligros.

Función

El ajo contiene aliina, un aminoácido derivado del azufre que se convierte en alicina, explica el Sloan-Kettering Cancer Center. La alicina parece tener efecto antibiótico, disminuir el colesterol, fluidificar la sangre y tener efecto antioxidante- El ajo también parece disminuir la presión sanguínea y reducir el riesgo de cáncer gástrico y colorrectal. Además, relaja los músculos, dilata los vasos sanguíneos, estimula la inmunidad mientras inhibe las reacciones de los anticuerpos, mejora la absorción de selenio y reduce el estrés oxidativo.

Beneficios

En mujeres embarazadas, el ajo puede ayudar a mejorar la circulación sanguínea, disminuir la presión sanguínea y reducir los niveles de colesterol, informa Sloan-Kettering. También puede llegar a reducir la fatiga y destruir bacterias, hongos y virus dañinos, informa el University of Maryland Medical Center. Las propiedades antimicrobianas del ajo se ven tanto en los remedios tópicos aplicados a la piel o en las formas orales. El ajo puede ayudar a tratar las infecciones vaginales, incluyendo el síndrome de hipersensibilidad por cándida o candidiasis crónica, según el University of Pittsburgh Medical Center. Al igual que con cualquier remedio o suplemento natural, habla con tu médico antes de usar ajo con motivos medicinales durante el embarazo o lactancia.

Otros usos

El ajo puede también ayudar a evitar los resfríos y las enfermedades coronarias, explica el University of Pittsburgh Medical Center. El ajo puede ayudar a tratar infecciones leves del oído, el pie de atleta, la diabetes y la presión sanguínea alta. La gente con arteriosclerosis, enfermedades cardiovasculares, colesterol alto, desórdenes circulatorios e infecciones de la piel pueden beneficiarse del uso del ajo, agrega Sloan-Kattering. El ajo también ha sido usado medicinalmente para deshacerse de parásitos, tratar úlceras y evitar o tratar el cáncer, según el University of Maryland Medical Center. Sin embargo, no hay investigaciones científicas ampliamente aceptadas que apoyen el uso de ajo para evitar o tratar ningún problema de salud.

Cantidades

Además de los dientes de ajo crudos picados o enteros, también está disponible en forma de extracto, polvo y aceite esencial, informa Sloan-Kettering. Cada forma de ajo contiene cantidades variables de sus constituyentes activos. Por ejemplo, el aceite esencial y el ajo en polvo no contienen alicina, pero el polvo contiene pequeñas cantidades de aliina. Para obtener los efectos potenciales en la salud durante el embarazo, consume de dos a cuatro dientes frescos de ajo por día, o ingiere entre 600 y 1.200 miligramos de extracto de ajo diarios, aconseja el University of Maryland Medical Center. De forma alternativa, puedes tomar entre 0,03 y 0,12 mililitros de aceite esencial de ajo tres veces por día, 5 mililitros de extracto fluido o 20 mililitros de tintura. Los suplementos de ajo suelen venir en forma de tabletas secas congeladas, que pueden ser tomadas en dosis de 400 miligramos, tres veces por día. Pregunta a tu médico sobre la cantidad adecuada para ti durante el embarazo, porque estas dosis pueden ser inadecuadas para tu estado específico de salud.

Advertencia

Como alimento y condimento ampliamente utilizado, el ajo es considerado muy seguro, aún durante el embarazo. Pero los potenciales efectos fluidificantes pueden causar sangrado incontrolado durante una operación o durante el parto, advierte el University of Maryland Medical Center. No deberías consumir ajo antes, durante o después del parto o de una cesárea. El ajo puede también interactuar negativamente con ciertos medicamentos, como los anticoagulantes, la insulina, la ciclosporina y el saquinavir, informa el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center. El ajo puede incrementar la liberación de insulina y disminuir los niveles de azúcar en la sangre, como así también reducir la absorción de yodo, que puede causar hipotiroidismo, advierte Mayo Clinic. Durante el embarazo, no deberías consumir grandes cantidades de ajo que excedan la cantidad normal que puedes consumir en tu dieta diaria.

Más galerías de fotos



Escrito por sarah terry | Traducido por mariana palma