Beneficios del avellano de bruja para el cuidado de la piel

El avellano de bruja es un extracto de las hojas y la corteza del arbusto virginiano hamamelis, nativo de América del Norte. Tiene una larga historia de uso en diversos tratamientos medicinales populares. Según informa el sitio web Drugs.com, hay más de 30 usos tradicionales del avellano de bruja, como hemorroides, quemaduras, cáncer, tuberculosis, resfríos y fiebre. El uso principal de esta planta a lo largo de los años fue para el tratamiento de afecciones de la piel, y hoy en día los científicos comienzan a entender cómo funciona esta planta y cómo puede beneficiar a la piel.

Antiinflamatorio

Una de las propiedades más impresionantes del avellano de bruja es la de sus efectos antiinflamatorios en afecciones como dermatitis del pañal, enrojecimiento por afeitarse y picaduras de insectos. La inflamación se causada por los radicales libres en las células de la piel, y los científicos del laboratorio de Japón Shiga Central Laboratory estudiaron 65 extractos de plantas por sus posibles aplicaciones antiinflamatorias como tratamiento antienvejecimiento para la piel. Solo dos de los extractos demostraron efectos activos para eliminar oxígeno y proteger contra el daño celular; uno de esos extractos era el de hamamelis virginiana.

Antimicrobiano

Otro uso tradicional de avellano de bruja es como calmante para cortes con hiedra venenosa, para tratar la varicela, y sanar heridas y cortes, todas lesiones causadas o irritadas por virus y bacterias. En un estudio realizado en Alemania, en 2002, publicado de manera resumida por la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU., se investigó la actividad antimicrobiana de un destilado de hamamelis sobre bacterias y hongos, como Staphylococcus aureus, Candida albicans y otros organismos in vitro. Los resultados demostraron una actividad antimicrobiana significativa del extracto de hamamelis, de modo que los investigadores concluyeron que puede ser útil para prevenir la colonización bacteriana que tiene un rol central en el desarrollo de la dermatitis atópica e intertrigo, además de otras condiciones microbianas dérmicas.

Astringente

El avellano de bruja se considera un astringente potente debido al nivel elevado de taninos en las hojas de la planta, según informa el sitio web Drugs.com. Los taninos ayudan a endureces las proteínas dérmicas que luego forman una capa protectora para promover la cicatrización de la piel y detener el sangrado. Esta propiedad logra que el avellano sea útil en particular para tratar afecciones dérmicas como eccema, además de restaurar la tonificación de los vasos sanguíneos en las venas varicosas y alivia el dolor de las hemorroides.

Humectante

Con frecuencia las mujeres usan castaño de bruja para evitar que la piel pierda humedad. Un estudio que realizó el Departamento de Dermatología del Hospital Universitario Luebeck, en Alemania, trató con un ungüento de hamamelis a niños que sufrían de trastornos dérmicos y lesiones, y demostró que este producto era más seguro y tan eficaz como el dexpantenol. Este fármaco recetado se utiliza como humectante para mejorar la hidratación de la capa córnea, la capa dérmica exterior, para reducir la pérdida de agua de la piel y mantener la suavidad y la elasticidad.

Daño solar

Otro uso tradicional del avellano de bruja es para tratar quemaduras solares y evitar la descamación de la piel. Dos estudios separados, realizados en Instituto BIOSKIN para la Investigación y Desarrollo Dermatológico en Alemania observaron propiedades de protección contra daño solar en el avellano de bruja. En el primer estudio, en 1998, se aplicó a pacientes sanos un 10 por ciento de loción con hamamelis después de la exposición a dosis de rayos UVB; en el segundo estudio, en 2002, se trató a voluntarios sanos con la misma loción después de la exposición a la radiación UVA. En ambos casos, la loción produjo una supresión significativa del enrojecimiento o ardor de la piel después de la exposición a la radiación.

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Escrito por bonnie singleton | Traducido por vanesa sedeño