Los beneficios de la cúrcuma

La cúrcuma puede ayudar a tratar una variedad de dolencias. Los curanderos han utilizado la hierba con fines medicinales desde hace más de 4.000 años. En la medicina china y ayurvédica tradicional los herbolarios la valoran como agente antiinflamatorio eficaz y cicatrizante. Aunque generalmente se considera segura cuando se toma según las instrucciones, grandes dosis pueden causar malestar estomacal o, en casos raros, úlceras. De acuerdo con la Universidad de Maryland Medical Center, la cantidad de cúrcuma que se encuentra en los alimentos se considera segura. Las personas con diabetes o cálculos biliares que toman medicamentos recetados, y las mujeres embarazadas o en lactancia no deben tomar suplementos de cúrcuma sin el consentimiento de un médico.

Problemas digestivos

La curcumina estimula la producción de bilis en la vesícula biliar, que puede ayudar a mejorar la digestión. La German Commission E, el órgano de expertos que determinan qué hierbas prescribir con seguridad en el país, apoya la cúrcuma para tratar una variedad de problemas digestivos como la indigestión, distensión abdominal, gas y dispepsia. La hierba también puede beneficiar a los pacientes de condiciones inflamatorias tales como la colitis ulcerosa. Un estudio de 2006 publicado en Clinical Gastroenterology and Hepatology examinó pacientes cuya colitis ulcerosa estaba en remisión. Los pacientes que toman suplementos de cúrcuma diarias experimentaron una tasa de recaída mucho menor que los tratados con placebo durante un período de seis meses.

Osteoartritis

La cúrcuma puede proporcionar algún beneficio para los enfermos de artrosis debido a su capacidad para reducir la inflamación. En la India, los curanderos han utilizado la hierba desde hace miles de años para tratar y prevenir las enfermedades inflamatorias como la artritis. Un estudio publicado en 2009 en Journal of Alternative and Complementary Medicine examinó a pacientes con artritis de rodilla que toman ya sea extracto de cúrcuma o ibuprofeno diariamente durante seis semanas. Al final del estudio, los investigadores encontraron que la cúrcuma funcionó tan bien como el ibuprofeno para reducir el dolor causado por la artritis en la rodilla, sin efectos secundarios adversos.

Cáncer

La cúrcuma puede ayudar a prevenir, controlar o incluso matar a varios tipos de cáncer como el de mama, colon y próstata. Un estudio publicado en 2001 en la revista científica "The Prostate," ha encontrado que la curcumina inhibe significativamente el crecimiento del cáncer de próstata y tiene el potencial de prevenir la progresión de esta enfermedad a su estado refractario hormonal. Aunque se necesitan más estudios en humanos antes de que los médicos puedan recomendar la cúrcuma, la sustancia parece tener un gran potencial para combatir muchos tipos de cáncer diferentes. La Universidad de Maryland Medical Center, explica que la hierba puede trabajar en detener el crecimiento de los vasos sanguíneos que irrigan tumores cancerosos, y sus efectos preventivos pueden derivar de su actividad antioxidante que protege las células del daño.

Otros beneficios

La cúrcuma longa tiene una larga historia de uso medicinal. Hoy en día, los herbolarios y médicos usan la hierba para tratar las úlceras estomacales, la diabetes, las infecciones bacterianas y virales, uveítis y la aterosclerosis, aunque la investigación científica ha hecho más que empezar para probar la eficacia de la hierba para el tratamiento de estas dolencias. Algunos de los usos tradicionales, aunque clínicamente no están probados de la cúrcuma incluyen el tratamiento del eccema, endometriosis, tendinitis, bursitis, síndrome del túnel carpiano, cataratas, cirrosis del hígado, cálculos biliares, halitosis, enfermedad periodontal, ataque al corazón y SIDA.

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Escrito por willow sidhe | Traducido por carlos alberto feruglio