Beneficios de hacer ciclismo en las colinas

La subida por colinas es el archi-enemigo de los ciclistas de todo el mundo. Hay una razón por la que dan una camiseta especial para este tipo de subidas en el Tour de Francia, y es que esta es la última prueba de condición física, resistencia y perseverancia mental. Si estás buscando un poco de motivación para salir y hacer frente a las colinas locales, comprender los beneficios para tu condición física y velocidad que vienen junto con los entrenamientos de alta intensidad (como subir pendientes), puede ser el impulso que necesitas para comenzar a subir en el mundo.

No temas al cambio bajo

Tu técnica de pasar los cambios es la primera habilidad que probablemente se beneficiará de las subidas de colinas con más frecuencia. El cambio usado de manera preventiva es una habilidad clave en las carreras, ya que estar en un cambio demasiado alto cuando llegas a la parte inferior de una colina puede significar un desastre para tu ritmo. Al acercarte a la parte inferior de una colina especialmente difícil, cambia a tu plato menor y pon el engranaje trasero más grande antes de llegar a la pendiente real. De esta manera, estarás listo para pedalear en una cadencia alta cuando entres al inicio de la subida.

Endurécete

Las colinas son un desafío físico importante para tus músculos. Cuando te sometes a un entrenamiento de alta intensidad, estás ampliando la fuerza y ​​la definición de los músculos de las piernas de dos maneras diferentes. La hipertrofia, que es la ampliación de las células musculares individuales, se traduce en una ganancia inmediata en potencia física y se estimula por medio de ejercicios de alta intensidad, como subir pendientes. Además, el ejercicio extenuante como la escalada desgarra las fibras o miofibrillas individuales en los músculos, lo que estimula la liberación de las células conocidas como células de reparación de satélites. A medida que las células satélite reparan las fibras dañadas, el diámetro de las fibras aumenta, dando una construcción de músculo a través del tiempo y un aumento de tu velocidad.

Piensa tu camino a la cima

La escalada de colinas cuenta con una parte física y una parte mental. Es extraordinariamente difícil soportar los músculos de las piernas extenuados y los pulmones jadeantes cuando siempre existe la oportunidad de dar la vuelta y volver a bajar. Sin embargo, llevarte más allá de tu zona de confort es la esencia de un buen reto físico, y puedes encontrar que la conquista de una subida es sólo el alza de la confianza que necesitas para desempeñarte mejor el día de carrera. Hay pocas actividades que reafirmen más a un ciclista que subir una colina.

Domina tu corcel

La subida de colinas es una buena oportunidad de dominar una buena técnica que puedas llevarte contigo a una competición y al ciclismo en general. Una buena subida de colina te permite practicar en tu propio ritmo, estabiliza tu respiración en un ritmo sostenible y te hace mantener una velocidad constante. También puedes practicar tu posicionamiento. Pon los pies sobre los pedales para obtener más potencia o siéntate con la espalda recta y el pecho abierto, manteniendo tu peso sobre el soporte inferior para evitar que la bicicleta ruede hacia atrás. Con los brazos espaciados más anchos que tus caderas, estarás en una buena posición para conquistar el ascenso más duro.

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Escrito por max roman dilthey | Traducido por sebastian castro