Los beneficios de las cápsulas de aceite de ajo

De acuerdo con "Phytochemicals as bioactive agents" ("Fitoquímicos como agentes bioactivos") hay mucho que aún se desconoce sobre el alcance y los efectos del ajo, incluyendo cuáles son exactamente sus componentes más beneficiosos y cuál es la forma más adecuada de ingesta. Sin muchos datos por el momento, se sabe que la principal ventaja de las cápsulas de aceite de ajo sobre otras formas de suplementación -como el ajo fresco o en polvo-, es la conveniencia. No obstante, cualquiera que sea manera en que acostumbres consumirlo, el ajo realmente puede beneficiar tu salud.

Componentes activos

El ajo es un miembro de la familia de las liliáceas que produce una sustancia llamada alicina, que es un precursor del azufre. Además de un alto contenido de azufre, el ajo también contiene selenio, arginina (un aminoácido) y flavonoides, un tipo de fitoquímicos -compuestos producidos por las plantas- que afectan a los seres humanos en una manera positiva. "Phytochemicals as bioactive agents" establece que probablemente, lo que hace que el ajo aporte beneficios a la salud, es el hecho de que la alicina se descompone rápidamente, convirtiendo y modificando la forma de muchos otros compuestos bioactivos.

Beneficios del ajo

Los beneficios supuestos del ajo incluyen la disminución del colesterol, la reducción de la presión arterial y el mantenimiento de la salud del sistema inmunológico. Un estudio publicado en la edición de mayo de 2000 de "Applied and Environmental Microbiology", encontró que el ajo es eficaz contra el Helibacter pylori, una bacteria que puede causar úlceras. Por otro lado, se cree que el ajo puede ayudar a prevenir una variedad de cánceres, incluyendo el de tipo gastrointestinal, apunta el National Cancer Institute; aunque la cantidad exacta necesaria para producir este efecto, aún no ha sido determinada.

Protección contra el síndrome metabólico

Un estudio publicado en julio de 2011 en "Nutrition & Metabolism" reveló que el ajo puede tener un efecto beneficioso en el síndrome metabólico, que es un conjunto de trastornos -típicamente incremento del azúcar en sangre y elevación de la presión arterial y los niveles de colesterol, además de obesidad- que pueden aumentar cinco veces el riesgo de contraer diabetes y duplicar las probabilidades de desarrollar enfermedades del corazón. Los investigadores dividieron a un conjunto de ratas en tres grupos, de los que dos se alimentaron principalmente de jarabe de maíz para ganar peso y aumentar los niveles de colesterol y glucosa. Uno de esos grupos también recibió ajo crudo mientras que el grupo de control fue alimentado principalmente a base de almidón de maíz. El grupo que recibió el ajo crudo y el jarabe de maíz tuvo un menor aumento de peso, una mejora de la sensibilidad a la insulina y niveles más bajos de triglicéridos y azúcar en sangre que el grupo de control y el que sólo consumió jarabe de maíz.

Efectos secundarios y precauciones

El consumo del ajo puede causar reacciones alérgicas, mal aliento o incidencia de olores corporales intensos. Las dosis altas pueden generar malestar estomacal, diarrea o acidez, especialmente si se toman con el estómago vacío. No se deben utilizar suplementos de ajo junto con medicamentos para el control del VIH como saquinavir, ya que la potencia de la fórmula llega a disminuir. El ajo es capaz de adelgazar la sangre, por lo que se evitar su consumo como suplemento antes de una cirugía, durante el embarazo o en conjunto con otros anticoagulantes. De acuerdo con Drugs.com, el uso a corto plazo de los suplementos de ajo durante el periodo de lactancia parece seguro. De hecho, el ajo en realidad podría alentar a los niños a amamantarse por más tiempo e influir en sus futuras preferencias y gustos alimenticios.

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Escrito por k.t. parker | Traducido por pei pei