Beneficios anti cáncer de trotar

Como forma de ejercicio de intensidad moderada, trotar tiene una serie de beneficios para la salud. Ayuda a mantener sanos tus huesos, músculos y articulaciones, reduce el riesgo de enfermedad cardíaca y muerte prematura, aumenta el bienestar psicológico, controla el peso y reduce el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Según el National Cancer Institute, ciertos estudios han encontrado una relación entre la actividad física y la reducción en el riesgo de cáncer de próstata, de pulmón, de mama, de colon y de endometrio.

Trotar

Tanto correr como trotar entran en la categoría de ejercicio aeróbico, ya que afectan el corazón, los pulmones, los músculos y los huesos. En comparación con caminar, trotar quema más calorías y requiere más actividad muscular debido a la mayor velocidad, movimiento del cuerpo, respiración profunda y equilibrio. Correr es más intenso que trotar y requiere más esfuerzo físico. La American Cancer Society recomienda que los adultos realicen por lo menos 30 minutos de actividad física moderada a vigorosa, como trotar, caminar a paso ligero, nadar o montar en bicicleta, cinco o más días a la semana para prevenir el cáncer. La preferencia es de 45 a 60 minutos de actividad física intencional.

Cáncer de colon

El National Cancer Institute informa que el cáncer de colon se ha estudiado en profundidad para buscar la relación entre riesgo y actividad física, con más de 50 estudios realizados. Un número de estos estudios han encontrado que los adultos que aumentan la intensidad, duración o frecuencia de su ejercicio pueden reducir su riesgo de cáncer de colon en un 30 a 40 por ciento en comparación con aquellos que llevan una vida sedentaria, independientemente del índice de masa corporal, o IMC. Los mayores beneficios en la reducción del riesgo parecen estar ligados con la actividad de alta intensidad, a pesar de que las diferencias en los estudios hacen que sea difícil calcular exactamente la cantidad de actividad que resulta protectora. Se estima que entre 30 y 60 minutos de actividad física moderada a vigorosa protege contra el cáncer de colon. El ejercicio físico probablemente desalienta el desarrollo de cáncer de colon a través del metabolismo de las hormonas, regulación de la insulina y la reducción de la cantidad de tiempo que los carcinógenos potenciales se quedan en el colon.

Cáncer de mama

Más del 60 estudios han examinado la relación entre la actividad física y el cáncer de mama, según el National Cancer Institute. La investigación indica que las mujeres físicamente activas reducen su riesgo de contraer cáncer de mama, pero la cantidad de reducción del riesgo varía entre un 20 y un 80 por ciento en los estudios publicados. La evidencia muestra que la actividad física reduce el riesgo en las mujeres antes y después de la menopausia, y que, en particular, la actividad física vigorosa durante la adolescencia podría proteger a las mujeres contra el desarrollo posterior de cáncer de mama. Al igual que con el cáncer de colon, el riesgo de cáncer de mama disminuye a medida que la frecuencia y la duración de los ejercicios aumenta. La mayoría de los estudios coinciden en que entre 30 y 60 minutos de actividad moderada a vigorosa al día reduce el riesgo de cáncer de mama.

Cáncer de próstata

Un estudio realizado por la Harvard School of Public Health y la University of California San Francisco en enero de 2011 encontró que los hombres que ya tenían cáncer de próstata tenían un menor riesgo de morir debido a esa condición si practicaban alguna actividad física vigorosa. El estudio siguió a 2.705 hombres diagnosticados con cáncer de próstata en un periodo de 18 años. Informaban sobre el número de veces que se dedicaban a caminar, correr, andar en bicicleta, nadar y realizar otros deportes o actividad física. Tanto la actividad no vigorosa como la enérgica ayudaron a la supervivencia global. Los hombres que caminaban 90 minutos o más a la semana a un ritmo normal a paso ligero tenían un riesgo 46 por ciento menor de morir por cualquier causa que los hombres que caminaban menos de 90 minutos a la semana a un ritmo suave. Sólo la actividad vigorosa de más de tres horas por semana se asoció con una reducción de la mortalidad por cáncer de próstata. Los hombres que la practicaban tenían un riesgo 61 por ciento menor que aquellos que le dedicaban menos de una hora a tales actividades muy activas.

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Escrito por betty holt | Traducido por martin santiago