Beneficios de un agarre débil en el golf

En un agarre normal para un golfista diestro, el pulgar izquierdo apunta hacia abajo del eje del palo de golf. La membrana entre el pulgar y el dedo índice en ambas manos harán pequeñas V que deben apuntar hacia el hombro derecho. Un agarre débil es aquel en el que ambas manos se giran hacia el blanco, están en la parte superior del palo y las V apuntan hacia el centro de la frente. Si se ven dos o tres nudillos el agarre es normal, esto es otra forma de verificar el agarre. Si no se ven los nudillos, entonces el agarre es débil.

Arregla tu lanzamiento curvo

Varios jugadores famosos como Ben Hogan, Johnny Miller y José María Olazabal tuvieron agarres débiles más adelante en sus carreras. De acuerdo con "Ben Hogan's Five Lessons", al principio de su carrera, Ben tenía una tendencia de romper su lanzamiento curvo al que llamó "el terror de los ratones de campo". Para superar esto, él alteró su agarre debilitándolo o moviendo su mano izquierda de manera que su pulgar izquierdo apuntara hacia abajo del eje, en lugar de su parte superior. Según el instructor de golf profesional Butch Harmon, el agarre de la mano izquierda de Ben Hogan era inusualmente débil, con la V apuntando a su oreja derecha, en lugar de a su hombro derecho. De acuerdo con la revista Golf Magazine el débil agarre de Ben y la muñeca izquierda ahuecada, causarían que la mayoría de los aficionados desarrollasen un efecto diestro.

Altura, control, disiparse

De acuerdo con el sitio Nineirongolf.com, un débil agarre del palo de golf puede producir un mayor vuelo de la pelota y un mejor control; también puede producir que se disipe o un tiro de izquierda a derecha.

Corte

En Golf Today, Trevor Immelman dijo que su compañero de gira profesional Ernie Els le enseñó el valor de utilizar un débil agarre con la mano izquierda al tratar de cortar, lo cual dice Immelman, mantiene la acción de la mano tranquila y esto pone énfasis en un simple movimiento de hombro controlado.

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Escrito por john riefler | Traducido por ana karen salgado beltrán