Cómo hacer que un bebé deje de morder

Escrito por alicia bodine | Traducido por alejandro villarreal

Durante los años de bebé, los padres tienen problemas con comportamientos desagradables. Esto incluye las mordidas. Los bebés aún no entienden que morder a un padre o a otro niño duele mucho y lleva a muchas consecuencias. Los padres deben reaccionar inmediatamente para quitar este mal hábito desde raíz. De otra manera, el riesgo es que alguien puede salir seriamente herido.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Mordedores
  • Galleta para morder
  • Juguetes para morder
  • Tubos para morder
  • Silla de tiempo de espera

Instrucciones

  1. Abre la boca de tu bebé y examina sus encías. Los bebés muerden cuando un diente les está saliendo. Si aún no sale, verás que las encías están rojas y muy duras en el punto dónde va a salir el diente. El área puede estar algo inflamada. Si esta es la razón por la que el bebé muerde, dale un mordedor. Anillos, cobijas o otro tipo de mordedores puedes aliviar el dolor.

  2. Pon a tu bebé a un lado para que no muerda a otra persona. A los bebés entre 1 y 2 años se les debe decir que no se permite morder. Haz esto de una forma calmada diciendo "no muerdas". Dile a tu bebé que morder a alguien está mal, aún si no entiende en ese momento. Hazle saber que las mordidas duelen y no son buenas. Ayuda a tu hijo a aprender palabras para expresar dolor y frustración.

  3. Dale a tu bebé juguetes que pueda morder, como una galleta para morder en la merienda o juguetes para morder. También puedes usar juguetes terapéuticos llamados tubos para morder que tienen la forma de P o Q. Esto refuerza los momentos para morder, cuando tu bebé quiera hacerlo.

  4. Deja a tu bebé en la silla si mordió a otra persona después de que se le dijo que no lo hiciera. Este método hará que los bebés entre 2 y 3 años de edad sean capaz de entender las reglas y las consecuencias. Solo déjalo ahí un minuto por cada año que tenga. Repite esto hasta que deje de morder a los demás.

  5. Dale un refuerzo positivo cuando hace reacciones buenas a emociones negativas. Puedes decirle "¡buen trabajo! Usaste las palabras. Me dijiste que eras malo". Cuando tu hijo tenga más atención con el buen comportamiento, dejará de morder.