Barreras emocionales para una comunicación efectiva

Ya sea que desees ejecutar un negocio exitoso o mantener vínculos estrechos con tus amigos, tu familia y pareja, la comunicación eficaz es un elemento importante a tener en cuenta. La comunicación efectiva implica algo más que hablar, se trata también de una escucha activa. Sin embargo, fuertes emociones negativas pueden interferir en uno o ambos aspectos de la comunicación. Esto puede llevar a la falta de comunicación, a sentimientos heridos e incluso a lazos que se cortan. Aprende acerca de los obstáculos emocionales comunes de la comunicación para que puedas encontrar la manera de despejar tu mente antes de que estos te afecten.

La ira dificulta la comunicación

Ya sea que hayas tenido una acalorada discusión con la persona a la que estás hablando o un mal día en general, la ira puede hacerte atacar a la gente y decir cosas que no quieres. La ira también puede afectar a la forma en que tu cerebro procesa la información que te dan. Por ejemplo, las personas enojadas tienen dificultades para procesar los enunciados lógicos, lo que limita su capacidad para aceptar explicaciones y soluciones ofrecidas por otros, según dice John Schafer, ex analista de conducta para el FBI, en su artículo de Psychology Today "Controlling Angry People". Con esto en mente, es mejor darse de baja de la comunicación hasta que sientas que puedes replantear tus pensamientos, pensar con claridad y contener comentarios potencialmente dañinos y excesivos.

El orgullo interfiere con la escucha

El orgullo (o la necesidad de querer tener la razón todo el tiempo) no sólo molesta a los demás, sino que puede limitar una comunicación efectiva. Por ejemplo, es posible que te centres sólo en tu perspectiva, o podrías usar métodos para anular a los otros incluso antes de escuchar sus puntos de vista. El impulso para ganar cada discusión o conseguir la última palabra a menudo se genera desde la sobrecompensación, o intentar de cubrir inseguridades emocionales con un sentimiento de superioridad, según sugiere Erika Krull, profesional de la salud mental, en su artículo de PsychCentral, "Marriage Communication: Three Common Mistakes and How To Fix Them". Otras personas pueden encontrar más fácil comunicarse con alguien que acepta sus imperfecciones de vez en cuando, es lo que sugiere Krull.

La depresión te desmotiva

La depresión, ya sea clínica o de corto plazo, puede causar que una persona se aísle y bloquee su comunicación. La depresión también puede conducir a sentimientos fríos hacia los seres queridos o comentarios irritantes y sarcásticos, como sugiere la University of Florida's Counseling and Wellness Center en un artículo titulado "How to Deal with Depression". Sin embargo, los que están deprimidos son a menudo los más necesitados de apoyo social. Si bien tristeza a corto plazo pasará eventualmente (y tal vez con mayor rapidez si se abre la puerta a la comunicación), la depresión clínica puede requerir la asistencia de un experto en salud mental.

La ansiedad te distrae

La ansiedad tiene un impacto negativo en la parte de su cerebro que maneja la creatividad y las habilidades de comunicación, según explica el University of Michigan's Department of Psychiatry en "Anxiety". Por ejemplo, tus constantes preocupaciones pueden obstaculizar tu capacidad para concentrarte en la información que estás dando o recibiendo. La irritabilidad y la inquietud también pueden empujar a otros lejos de ti, disminuyendo las posibilidades de una comunicación efectiva a lo largo. Mientras que para tratar los trastornos de ansiedad, como el estrés postraumático o las fobias se debe acudir a un profesional especializado, la ansiedad típica (como la ansiedad que sientes antes de dar un discurso) puede ser controlada con ejercicios de relajación.

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Escrito por mitch reid | Traducido por sebastian castro