Baño de cera hecho en casa

Escrito por Aleksandra Ozimek
Un baño de cera te dejará las manos suaves y tersas.
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Las manos merecen cuidado, especialmente durante los meses de invierno cuando la piel se torna áspera y seca. Usa solución es un tratamiento hecho en casa con parafina. Esta sustancia, que es inodora e incolora, a menudo se usa en los centros de belleza durante las manicuras o pedicuras. También es útil para aliviar el dolor de los músculos y articulaciones y es beneficiosa para los que sufren de artritis. Este tratamiento aumenta la circulación sanguínea, lo que ayuda a nutrir la piel y dejarla suave. Un baño de cera casero es fácil de preparar y sus beneficios son equivalentes a los de costosos procedimientos que se aplican en una estética.

Consigue dos o cuatro bloques de cera de parafina o de algún otro tipo.

Engrasa la parte interior de una cazuela usando mantequilla o aceite de oliva. Déjala a un lado.

Coloca uno o dos bloques de cera en la cacerola. Podrás agregar más después si no es suficiente. Coloca la cacerola sobre otra llena con dos tazas de agua hirviendo o usa un equipo para baño maría. Para derretir la cera, ponla a baño maría a fuego medio.

Revuelve la cera con una cuchara mientras se calienta y comienza a derretirse. Presta atención para que no se queme.

Añade una onza (30 ml) de aceite de oliva y unas 20 gotas de aceite esencial que sea seguro para usar sobre la piel y revuelve.

Vierte la cera en la cazuela y espera a que forme una capa dura sobre la superficie. Disuélvela con una cuchara.

Prueba la cera en tu muñeca. Junta un poco con una cuchara y viértela cuidadosamente sobre la piel. Si la sientes muy caliente, espera unos minutos y prueba nuevamente. Si la sientes cómoda, está lista para usar.

Lava y seca las manos. Quita la pintura de uñas con acetona o quitaesmalte y una almohadilla de algodón. Vierte cerca de ½ onza (15 ml) de aceite de oliva en la palma y frótalo en forma homogénea sobre las manos, los dedos y las uñas.

Calienta una toalla de baño colocándola bajo el agua caliente o sobre un radiador.

Sumerge una mano en la cera y espera a que se seque y pierda el brillo. Repite varias veces hasta que la mano quede cubierta con una capa gruesa. Deja la mano quieta y no dobles los dedos para evitar que se formen grietas en la superficie. Cubre la mano con una bolsa para sándwiches. Repite el proceso con la otra mano.

Coloca la toalla caliente sobre las bolsas de sándwiches que tienes sobre las manos. Esto retendrá el calor de la cera y ayudará a curar el dolor muscular y de las articulaciones provocado por dolencias como la artritis y la fibromialgia.

Relájate en una posición cómoda durante 30 minutos. Mantén las manos tan quietas como puedas.

Quita la toalla de las manos. Luego quita cuidadosamente las bolsas para sándwiches. Tira de la cera hasta que la hayas eliminado por completo. Deséchala y no vuelvas a usarla.

Advertencias

No uses este tratamiento si eres sensible a la cera, si sufres de una afección en la piel como erupciones o quemaduras, si tienes heridas abiertas, una inflamación o eres muy sensible al calor.

No uses este tratamiento si tienes diabetes, ya que puede provocar sensaciones anormales o detener la circulación sanguínea. Consulta primero a tu médico.