Azúcar en la sangre y la ingesta de líquidos

Los altos niveles de azúcar en la sangre asociados con la resistencia a la insulina y la diabetes tipo 2 normalmente dan lugar al aumento de la sed. Se necesita la ingesta de fluido adicional para diluir la alta concentración de azúcar en la sangre y para compensar la pérdida de agua extra que estas condiciones generan. Un menor consumo de líquidos en la diabetes tipo 2 puede dar lugar a un tipo de deshidratación peligroso llamado síndrome hiperosmolar hiperglucémico no cetónico. En las personas sanas, una alta ingesta de líquidos puede ayudar a prevenir la hiperglucemia.

Altos niveles de azúcar en la sangre

Una alta ingesta de carbohidratos refinados, como los dulces, arroz blanco, pasta, pan, puede causar fluctuaciones en la glucosa, o azúcar en la sangre, que estimulan la producción de insulina, una hormona que informa a las células cuando la glucosa está disponible en el torrente sanguíneo. Con el tiempo, estas fluctuaciones pueden agotar a los receptores de insulina y hacer que se apaguen. Esto hace que no puedan comunicarle a las células cuando la glucosa está disponible para que la utilicen como energía, lo que resulta en altos niveles de azúcar en la sangre. La condición también se conoce como resistencia a la insulina. La diabetes tipo 2 es un caso grave de resistencia a la insulina.

Aumento de la sed y consumo de fluidos

Cuando las células no pueden absorber la glucosa, no se convierte en energía, azúcar o grasa almacenada, se queda en la sangre. Sin embargo, si estos niveles siguen aumentando la muerte no tardaría en producirse. Afortunadamente, el cuerpo tiene otras maneras para deshacerse del exceso, como la orina. Cuando se elimina la glucosa, los líquidos adicionales también se eliminan. Esto lleva a la necesidad de orinar con más frecuencia, el aumento de la sed y la ingesta de líquidos.

Síndrome hiperosmolar no cetónico

El síndrome hiperosmolar hiperglucémico no cetónico o HHNK (por sus siglas en inglés), es un estado de deshidratación extrema como resultado de los altos niveles de azúcar en la sangre. La condición se produce cuando el exceso de azúcar se excreta por la orina, mientras la ingesta de líquidos es muy baja. HHNK por lo general sólo afecta a los niños, ancianos y enfermos, los pacientes enfermos que son incapaces de sentir sed o tienen dificultades para tomar líquidos en cantidades adecuadas. HHNK a menudo es letal.

Agua para protegerte contra los altos niveles de azúcar

Un estudio preliminar sobre la correlación entre la ingesta de líquidos y el azúcar en la sangre, presentado en la reunión de 2011 de la American Diabetes Association, encontró que las personas que beben más de 24 onzas de agua al día tienen un 21 por ciento menos de posibilidades de desarrollar altos niveles de azúcar en la sangre en comparación con los individuos que beben menos de 16 onzas. Los investigadores creen que la vasopresina, una hormona que controla el agua en el cuerpo mediante la regulación de la orina, puede estar implicada en el mecanismo subyacente.

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Escrito por berit brogaard | Traducido por barbara obregon