Cómo ayudar a un niño con falta de límites

Los límites son las pautas que has establecido para tu hijo, para asegurarte de que está seguro y se comporta adecuadamente. Sin embargo, los niños no son perfectos y son propensos a excederse de los límites de vez en cuando. Tal vez tu hijo te habla irrespetuosamente, rompe las reglas o expresa su enojo y frustración mordiendo o golpeando. Según Joan Simeo Munson, doctor en psicología de la University of Denver y psicólogo privado en Colorado, estos comportamientos son a menudo la conducta típica de los niños. Puedes ayudar a un niño que no tenga ningún límite a entender lo que está detrás de la falta de los mismos, enseñándole a reconocerlos y respetarlos haciéndolo responsable de sus actos.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Pregúntale a tu hijo por algunos ejemplos de lo que considera límites saludables, informa Linda Whitlow, consejera de la Jane Long Elementary School en Texas. Por ejemplo, te podría decir que un buen límite es no golpear a otros niños cuando está enojado. Esto te permite medir su comprensión de los límites.

  2. Establece reglas fácilmente entendibles y las consecuencias a la que se enfrentará tu hijo cuando rompa las reglas, aconseja Munson. Por ejemplo, una norma establece que deben respetar límites físicos tales como no golpear o morder. Si tu hijo sobrepasa este límite y le pega a su hermano, hazle cumplir de inmediato las consecuencias que acompañas a esta acción, por ejemplo ponerlo en penitencia o quitarle un privilegio, como salir a la calle después de la cena.

  3. Ayuda a tus hijos a aprender que los límites incluyen tomar responsabilidad por sus propias acciones, aconseja Whitlow. Por ejemplo, si no pone su tarea en la mochila después de pedírselo, no te apresures a ayudarlo cuando te llame desde la escuela pidiéndote que se la lleves u obtendrá una mala calificación. Permitir que sobrepase este límite no le enseña a tomar la responsabilidad de sus propias acciones y le abre la puerta a un comportamiento inapropiado en el futuro.

  4. Enseña a tus hijos a establecer sus propios límites cuando sea necesario, aconseja Munson. Por ejemplo, si tu hijo tiene un muñeco favorito, deja que lo guarde antes de que lleguen sus amigos para jugar. Podría ver ese muñeco como la cosa más importante que posee y sentir que sus amigos están sobrepasando sus límites cuando intentan jugar con él. Esto le puede enseñar por qué es importante respetar los límites.

  5. Reajusta los límites que estableces en tu hogar a media que tu hijo crece, aconseja Whitlow. Por ejemplo, si no permites que tengas citas a los 14 años, tendrás que volver a ajustar este límite cuando ya no sea razonable prohibirle salir a los 18. Aprenderá que ciertos límites se han establecido para su propia seguridad y bienestar, y que esos límites cambian a medida que madura y se vuelve más responsable.

Más galerías de fotos



Escrito por tiffany raiford | Traducido por martin santiago