Cómo ayudar a un niño a aprender gratificación aplazada

Cuando era pequeño, cumplías con todas las demandas de tu hijo. Un llanto te mandaba corriendo por una botella de leche y el menor quejido lo ponía en tu regazo para unos mimos. Ahora que tu bebé ha crecido hasta convertirse en un niño que camina y habla, es el momento para que desarrolle la virtud de la paciencia. Aunque puede ser difícil decirle a tu hijo pequeño "no" o "ahora no", aprender gratificación aplazada a temprana edad lo equipará para el éxito en la edad adulta.

Nivel de dificultad:
Moderadamente difícil

Instrucciones

  1. Establece tus expectativas claramente. Por ejemplo, podrías decir: "te llevaré al parque en cinco minutos después de que haya terminado de doblar la ropa". Como los niños tienen poco sentido del tiempo, puede ser útil establecer un temporizador. Se fiel a tus promesas y cumple con las demandas de tus niños pequeños después de pasado el tiempo asignado.

  2. Ofrece una distracción. Un importante estudio de psicología infantil realizado por investigadores de la Stanford University demostró que los niños que practicaron con éxito la gratificación atrasada lo lograron distrayéndose. A los niños se les ofreció un dulce y se les dijo que si podían esperar 15 minutos para comerlo, se les daría un segundo dulce. Los niños que esperaron cubrieron sus ojos para no poder ver el primer dulce, patearon la mesa y se inquietaron. Puedes ofrecerle a tu hijo una formas más constructivas de esperar activamente. Por ejemplo, puedes pedirle que doble la ropa contigo para pasar el tiempo.

  3. Mantén expectativas realistas. No es ninguna dificultad para los adultos esperar media hora para tomar una copa, pero para un niño, eso es una eternidad. Un minuto por año de edad es más apropiado. Por ejemplo, puedes pedirle a tu hijo de 3 años de edad que espere tres minutos para comer un bocadillo.

  4. Juega juegos que enseñen gratificación aplazada. "Simón dice" y "Mamá, ¿puedo?" ofrecen lecciones de auto control con un toque divertido.

  5. Premia a tu hijo por su paciencia. Si notas que tu niño se sienta en silencio mientras espera por su cena, dale elogios, abrazos y besos. Al darse cuenta de su buena conducta, es más probable que refuerce el hábito de gratificación aplazada.

Más galerías de fotos



Escrito por carolyn robbins | Traducido por martin santiago