Cómo ayudar a un marido alcohólico

Los hábitos de consumo de bebidas alcohólicas irresponsables causan estragos en el cuerpo, desde la inhibición de la comunicación entre las células del cerebro hasta la debilitación del músculo cardíaco y el aumento del riesgo de cáncer. Sin embargo, los alcohólicos enfrentan más problemas que sólo los físicos. También enfrentan problemas emocionales, financieros y sociales, todo lo cual puede afectar a sus seres queridos, especialmente a sus cónyuges. Si eres la esposa de un alcohólico, existen varias estrategias que te pueden ayudar a cuidar de ti misma, de tu marido y tu matrimonio.

Confróntalo

En lugar de expresar tus preocupaciones cuando tu marido está borracho, uno de los mejores momentos para enfrentarlo es durante una resaca, según sugiere la consejera licenciada en salud mental Sarah Benton, autora de "Understanding the High-Functioning Alcoholic: Professional Views and Personal Insights" (Entendiendo al alcohólico altamente funcional: opiniones profesionales y perspectivas personales). Durante una resaca, probablemente tu marido está sintiendo los remordimientos por beber. Al expresar tus preocupaciones, no ataques a tu esposo juzgándolo o regañándolo. En vez de eso, explícale cómo te está afectando su comportamiento. Puedes incluso citar ejemplos concretos para contrarrestar su negación. Por ejemplo, menciónale que te sientes sola porque llega tarde con frecuencia de los bares, o que los niños se sienten descuidados porque él se pierde sus partidos de softball.

Establece límites

Si su negación parece inquebrantable, establece límites, sugiere Benton. Por ejemplo, dile que le darás un tiempo a la relación y que te mudarás si su comportamiento continúa y si no busca ayuda. Aunque es poco probable que la propia amenaza le dé la fuerza de voluntad para superar su adicción, es posible que al menos lo obligue a entender las repercusiones sociales de sus acciones y a convencerlo de buscar ayuda. Además, al alejarte de la relación, parcialmente te apartas de las consecuencias emocionales y físicas de sus acciones. Recuerda cumplir tus amenazas; las acciones valdrán más que las palabras.

No seas permisiva

Rechaza cualquier petición que podría fomentar su comportamiento. Por ejemplo, no arregles los desórdenes que causa al estar borracho, no lo saques de la cárcel bajo fianza, no pagues por los daños que causa o se excusa por cualquier tarea personal o laboral que descuida, sugiere la terapeuta matrimonial y familiar Darlene Lancer, con sede en California. Al final, las consecuencias graves y frecuentes de sus propias acciones pueden hacer que tu marido busque la ayuda que necesita. Mientras tanto, encuentra maneras para protegerte a ti misma de esas consecuencias. Por ejemplo, guarda tu dinero en una cuenta bancaria separada y no le confíes el cuidado de tus hijos.

Busca tratamiento

Si tu marido decide buscar ayuda para tu adicción, existen muchos recursos que pueden ayudarle. Posiblemente el más conocido es el programa de Alcohólicos Anónimos. El sitio oficial del programa ofrece una lista de los servicios locales en cada estado. Tu marido también podría estar interesado en ver a un terapeuta personal o asistir a un centro de rehabilitación; tu médico de familia le puede proporcionar opciones locales. No te olvides de buscar ayuda para ti misma. Ve a los Grupos de Familiares de Alcohólicos Anónimos para obtener ayuda con tus propias necesidades de cuidado personal, sea que tu marido busque ayuda o no. La tensión de convivir con un alcohólico puede producir mucho estrés en tu propia vida. Disfruta de las actividades relajantes, como masajes o excursiones, participa en trabajos voluntarios y recuerda disfrutar de tus pasiones, sugiere la consejera de abuso de sustancias Carole Bennett, autora de "Reclaim Your Life: You and the Alcoholic/Addict" (Recupera tu vida: tú y el alcohólico/adicto).

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Escrito por mitch reid | Traducido por gloria soto