Cómo ayudar a un adolescente a sobrellevar la ira y el dolor

Es prácticamente imposible andar por la vida sin sentir dolor y enojo en algún momento. La forma en que una persona responde a estas emociones difíciles prepara el escenario para futuros comportamientos y acciones. Si tu hijo experimenta situaciones dolorosas que conducen al dolor emocional y el consiguiente enfado, ayúdalo a procesar sus sentimientos y a trabajar en ellos con eficacia. Con la orientación adecuada, tu hijo debería ser capaz de resolver sus emociones difíciles de manera positiva.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Identifica el dolor y el sufrimiento que tu hijo experimenta. Si tu hijo necesita ayuda para identificar sus emociones, los miembros del Centro de Estudios Infantiles de la Universidad de Nueva York recomiendan proveerle algo de vocabulario para expresar sus sentimientos. Palabras tales como "decepcionado", "triste", "frustrado", "traicionado", "ofendido" o "infeliz" podrían describir los sentimientos de dolor de tu hijo adolescente.

  2. Habla con tu hijo adolescente sobre cómo las emociones de dolor pueden transformarse en ira. Si te sientes traicionado u ofendido por alguien, es natural que los sentimientos de dolor se manifiesten tanto con tristeza como con ira, escribe el psicólogo Nando Pelusi en PsychologyToday.com. De hecho, el dolor y la ira están tan unidos que a menudo se superponen entre sí. Hacer frente a esos sentimientos fuertes es importante, tal como advierte la Asociación Americana de Psicología. No expresar el dolor y la ira puede llevar a emociones y conductas negativas, como agresividad pasiva, amargura, cinismo y hostilidad .

  3. Dota a tu hijo adolescente de herramientas alternativas en lugar de que opte por arremeter física o verbalmente a una persona específica o incluso al mundo. Sugiérele expresar el dolor y la rabia de una manera eficaz y constructiva que le den paz y alivio. Algunas ideas del Centro de Estudios Infantiles de la Universidad de Nueva York incluyen ejemplos como escribir acerca de sus sentimientos en un diario, dibujar o pintar cuadros para expresar sentimientos, escribir cartas, o acercarse a los demás y expresar sus emociones. Si tu hijo escoge la última opción, es posible proponerle que lo haga en un entorno controlado en el que un mediador, quizá un consejero o un terapeuta, puede ayudar.

  4. Muéstrale con tus propias acciones maneras positivas de resolver el dolor y la rabia en el curso de la vida diaria. Cuando te sientas frustrado o enojado por algo, habla en voz alta sobre cómo te sientes, así tu adolescente te escuchará y aprenderá cómo procesas y trabajas tus sentimientos. Por ejemplo, si te sientes herido por el comportamiento de una amiga, podrías decir: "Vaya, duele cuando una amiga te hace un desaire como éste. Me siento muy dolida ahora mismo. Creo que voy a escribir algunas de mis sensaciones y prepararme para hablar con Wendy sobre el tema, así podré sentirme mejor".

  5. Dile a tu hijo adolescente que estás siempre dispuesto a escucharlo si quiere contarte cómo se siente. Mantenerte disponible y mostrar interés en su vida puede darle la ayuda necesaria para afrontar los tiempos difíciles.

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Escrito por kathryn hatter | Traducido por vittore notabene