Ayudando a adaptarse a un niño con Asberger

El trastorno de Asberger pertenece al marco de lo que la profesión médica ha etiquetado como "trastornos de espectro autista". Mientras Asperger comparte características con otros trastornos autistas, su presentación no es lo suficientemente diferente como para hacer que la comunidad psiquiátrica lo diagnostique y trate como un trastorno separado y distinto. En cambio, pueden llamarlo autismo de alto funcionamiento (HFA), y verlo como si estuviera en el extremo más moderado del espectro ASD con síntomas distintos, sólo en grado, de autismo clásico. Algunos médicos utilizan los dos diagnósticos, AS o HFA, indistintamente Esto hace que la recopilación de datos sobre la incidencia sea tan difícil, ya que algunos niños serán diagnosticados con HFA en lugar de AS, y viceversa.

Entendiendo el trastorno

El trastorno de Asberger se observa más en los hombres que en las mujeres, y esto puede estar relacionado con la forma en que el cerebro masculino difiere en función. El cerebro masculino, en general, parece más estratégico y ordenado, mientras que el cerebro femenino parece más interactivo verbalmente y fluir libremente. Cada niño con Asperger es un individuo y puede verse afectado de diferentes maneras, pero estadísticamente, la mayoría de los niños con Asperger se arreglan y funcionan mucho mejor que los que tienen otras formas de autismo. Los niños con Asperger no tienen el retraso en el habla que suele encontrarse en los trastornos autistas. Este importante factor guía a los médicos hacia el diagnóstico correcto.

La obtención de un diagnóstico ayuda a los padres a poner los comportamientos de los niños afectados en perspectiva y les ayuda a entender cómo las capacidades y discapacidades de sus hijos tendrán impacto en su futuro. Aunque tu hijo tenga síntomas leves o graves, es posible para él lograr el éxito social, académico y económico. Las limitaciones en un área funcional pueden ser compensadas por una gran facilidad en otro, según lo exhibido por la conocida experta en comportamiento animal Temple Grandin, quien fue diagnosticada con Asperger a una edad temprana. Hay incluso cursos en la universidad y programas dirigidos para los que tienen el síndrome de Asperger.

Considera la idiosincrasia de tu hija. Si bien cada niño es único y va a "hacer" su Asperger diferente, puede presentar algunos de estos comportamientos comunes: realización de rutinas obsesivas, la adopción de un interés excesivo en un tema en particular y mostrar una gran ansiedad social. Puede que no sea capaz de interpretar las expresiones faciales o conectarse con otros en un nivel emocional, las habilidades que la mayoría de nosotros usamos para evaluar la situación social y actuar en consecuencia.

Debido a estos problemas, los niños con Asperger pueden no ser capaces de decir lo que otra persona puede estar sintiendo o pensando. La dificultad en la evaluación de una situación les impide saber cómo responder de una manera socialmente aceptable. Por ejemplo, tu hijo puede ver una expresión facial que la mayoría de nosotros decodificaría como "miedo", y responder como si fuera una señal de agresión. Adultos y niños que no estén familiarizados con el trastorno pueden confundir rutinas obsesivas como una perturbación, en lugar de calmar los rituales que alivian a un niño con Asperger. La preocupación por un tema de interés, a la casi exclusión de todo lo demás, puede ser visto como un problema de aprendizaje o algún tipo similar de problema cognitivo.

Los comportamientos inusuales junto con la empatía y habilidades evaluativas restringidas pueden causar grandes problemas en las relaciones familiares y personales con sus pares. Los padres deben usar lo que saben acerca de los hábitos y los sentimientos de sus hijos para ayudarles a anticipar situaciones difíciles y mantener niveles bajos de ansiedad. Desviar las manifestaciones más extremas de la enfermedad los ayudará a encajar de forma más natural en sus interacciones sociales cotidianas.

Tareas en el hogar para los padres

1. Aprende todo lo que puedas sobre el Asperger. Pregunta al doctor de tu hijo para que te recomiende buenos recursos para apoyo y educación. Enfatiza los aspectos positivos de lo que aprendas con tu hijo.

2. Aprende cosas específicas sobre las situación escolar de tu hijo. ¿Cuál es el programa? ¿Qué se espera de los estudiantes? ¿Quiénes son sus compañeros de escuela? Reúnete con los profesores para averiguar cuánto saben sobre el Asperger. Comparte lo que sabes con ellos. Si te encuentras con alguna resistencia, toma partido. Los maestros no siempre tienen razón y pueden no darse cuenta de sus errores. Esto puede ser extremadamente frustrante para un niño que carece de poder en la mayoría de las situaciones.

3. Reconoce cómo tu hijo reacciona en diferentes situaciones. Cuando suena el timbre de la puerta, si alguien se ve que está enojado o cuando el perro ladra muy fuerte. ¿Cuál es la reacción de tu hijo cuando le pides hacer ciertas cosas, o cuando se detiene demasiado tiempo contemplando algo que puede ser molesto, como una visita al médico? Aprendiendo el lenguaje corporal de tu hijo y los signos sutiles de confusión o malentendido, serás capaz de ayudarlo a evitar respuestas equivocadas a estos eventos.

4. Trata de reducir la estimulación si ves signos de que tu hijo está abrumado por el entorno. Toma nota de la gente y los lugares que tienden a disparar un comportamiento no deseado así puedes actuar antes de que los problemas se presenten.

5. Trabaja todos los días practicando situaciones sociales y escenarios potencialmente perturbadores. Céntrate en cosas divertidas para aligerar el estado de ánimo, así como en la importancia de un comportamiento adecuado en situaciones serias, tales como asistir a la iglesia o a bodas. Para niños mayores, lleva a cabo un baile de secundaria.

Involúcrate

Independientemente de si es necesaria o no una intervención, los padres de los niños con Asperger deben ser conscientes de todas sus actividades, todos los días. Haz un esfuerzo para ponerte en contacto personalmente maestros y consejeros escolares cada semana, a través de llamadas telefónicas, correos electrónicos y reuniones. Pregúntale a tu hijo cómo van las cosas en la escuela, para obtener su versión de los hechos.

Además, debes controlar la vida social de su hijo, así sabrás cuándo hay que echar una mano. Uno de los padres de una niña con Asperger utiliza Facebook para mantenerse al día sobre quiénes son sus amigos y cómo maneja esas relaciones. Al mantenerte informado, será menos probable que interfieras en el momento equivocado y es más probable que ayudes a tu hijo a integrarse en la multitud.

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Escrito por lori secouler-beaudry
Traducido por valeria b. rivas