¿Cómo ayudan las glándulas salivales a digerir la comida?

Las glándulas salivales

El proceso de la digestión comienza en tu boca. Las glándulas salivales comienzan a funcionar tan pronto como tomas tu primer bocado. Hay tres grandes glándulas salivales y numerosas pequeñas que están localizadas en tu boca y garganta. Las grandes ocurren en pares y están ubicadas a cada lado de la boca. Las glándulas parótidas están en la parte de arriba de tus mejillas cerca de las orejas y sus ductos se abren cerca de tus molares. Las glándulas submolares están debajo de las mandíbulas, abriéndose detrás de los dientes inferiores y las sublinguales están debajo de la lengua, abriéndose en el piso de la boca. Hay cientos de pequeñas glándulas salivales en toda tu boca, labios, mejillas internas, sinus y garganta; todas ellas producen y liberan la saliva.

Producción de saliva

Las glándulas salivales son responsables de la producción de saliva y mucosidad, así como una mezcla de ambas, dependiendo de la glándula específica. La saliva es un fluido seroso compuesto de agua y proteínas, incluyendo la enzima digestiva amilasa. La mucosidad es un líquido espeso que es como una baba. A la saliva se la necesita para evitar que las membranas mucosas de la boca se sequen; también se la necesita para humedecer los alimentos para poder masticarlos y tragarlos. La saliva producida por las glándulas salivales comienzan el proceso de la digestión y protege a tus dientes de la descomposición. De acuerdo a la Enciclopedia Británica, las glándulas parótidas producen saliva, las submandibulares producen un fluido mixto en su mayoría saliva y las sublinguales también, pero en su mayoría compuesto de mucosidad. Estas glándulas se estimulan con sólo el pensamiento de comer, así como a través del olor de los alimentos y durante el proceso de comer.

Secreción de la saliva

Las glándulas salivales producen saliva y mucosidad que se segrega por los ductos de la boca. La Universidad estatal de Colorado señala que cada glándula salival contiene un racimo de células llamadas acini, cuya función es segregar una mezcla de saliva y/o mucosidad particular a cada tipo de glándula. Una vez producidos, la saliva pasa por el acino para llegar a los ductos que desembocan en la boca. La saliva de la parótida pasa a través del conducto Stenson y el fluido que es segregado por la submandibulares, por el Wharton. Las glándulas sublinguales forman una red de ductos, los Rivinus, que se unen para formar uno principal llamado Bartholin, que es en el que se segrega el fluido con mayor parte de mucosidad. Las segregaciones de las glándulas salivales son controladas por un sistema nervioso autónomo, que también determina qué tipo de fluido es segregado y cuánto.

Digestión de la comida

La mucosidad de las submandibulares y sublinguales lubrican y unen la comida mientras masticas. Mantiene a la comida unida en una masa resbaladiza, cubriéndola cuando pasa por el esófago hacia el estómago para que no dañe a los órganos. De acuerdo a la Universidad estatal de Colorado, la saliva contiene alfa-amilasa, una enzima que comienza a romper los almidones en un azúcar llamada maltosa mientras está en la boca. Además, la saliva cubre el interior de la boca y del esófago para ayudar al pasaje de la comida y hace que la comida seca sea más soluble para que su gusto pueda ser saboreado por las papilas gustativas.

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Escrito por kathryn meininger | Traducido por adriana de marco