Ayuda con la descarga de adrenalina por el alpinismo

Los científicos pueden intentar decirte que el cuerpo humano ha evolucionado para que caminemos en el suelo. Puede que tu cuerpo esté de acuerdo enviándote señales de pánico y terror cada vez que te paras en algo más alto que un taburete. Pero tú sabes más y por eso quieres ayuda para lidiar con la adrenalina que hace que te paralices cada vez que subes una montaña. Conocer algunos trucos humanos sencillos puede ayudarte a lidiar con la adrenalina y muy pronto estarás bostezando mientras subes.

Respira

Respira larga y profundamente cada vez que comiences a entrar en pánico. Cada vez que sientas que te falta el aliento, oblígate a inhalar y exhalar consciente y lentamente por varios segundos. Esto logra varias cosas. Primero, hace que te concentres obligándote a ser consciente de tu cuerpo. Segundo, lleva más oxígeno a tus músculos, ayudándote a luchar contra la fatiga. Tercero, despeja tu mente y date tiempo para planear tu siguiente movimiento.

Encuentra posiciones de descanso

Antes de que tus pies dejen el suelo siguiendo una ruta, debes analizar tanto de ésta como sea posible y planear tu línea de ataque. Presta particular atención a los bordes largos que te permitan descansar si lo necesitas. Las posiciones de descanso son un buen lugar para calmarse, relajarse y prepararse para seguir adelante. Todo lo que hagas para luchar contra la fatiga te dará más confianza en la punta de la montaña. Si tu ruta es demasiado larga o difícil como para planearla totalmente desde el piso, asegúrate de tomarte unos momentos periódicamente para trazar un mapa cada vez que estés en una buena posición de descanso.

Sacúdete y usa tiza

Las escaladas largas y extenuantes tienden a agotar tus antebrazos, llenándolos de ácido láctico y robándote la habilidad de agarrarte bien. Escalar desesperada y dolorosamente sin duda no ayuda a combatir el miedo, así que haz todo lo que puedas por mantener tu fuerza de agarre. Sacude tus brazos rodando tus muñecas rápidamente mientras dejas que tus brazos cuelguen a los lados. Esto aumentará el flujo de sangre en tus antebrazos y acelerará la recuperación. Mientras estás en ello, usa tiza. Las manos viscosas sólo hacen que sea mucho más probable que te caigas. No hay un sentimiento peor que encontrar un punto de agarre y sentir lentamente que te resbalas.

Practica escalar de forma segura

Si tienes miedo de caer, lo mejor que puedes hacer para superar esto es convencerte de que estás preparado para ello. La única forma segura de hacerlo es revisando dos veces tu equipo cada vez que escalas. Asegúrate de que tu cuerda no está desgastada, y de que tu arnés y equipo están en buen estado. Antes de escalar, revisa dos veces tu nudo, las hebillas de tu arnés, tu equipo y el de tu asegurador para asegurarte de que todo está en orden. Esto se aplica sin importar qué tan hábil seas: el escalador profesional John Long se hirió seriamente en diciembre del año 2012 cuando olvidó terminar de anudar su nudo. No te permitas sentirte intimidado: esta es el área, probablemente la única, en la que puedes hacerlo mejor que el resto.

Más galerías de fotos



Escrito por calvin harris | Traducido por ana maría guevara