Avena y grasa del estómago

La avena es un clásico de los desayunos de la niñez, ese que servía para llenar tu estómago y te ayudaba a soportar todo el horario escolar. Investigaciones recientes han demostrado que las madres de antaño tenían razón, las hojuelas de avena, de hecho, se quedan contigo por más tiempo que otros granos y pueden ser un valioso aliado en la batalla en contra de la grasa del estómago. Sin embargo, no todos los tipos de avena servirán. Los paquetes de avena instantánea con endulzantes artificiales añadidos no funcionarán igual y pueden en realidad trabajar en tu contra.

Saciedad

Para muchos, la peor parte de la dieta es el hambre, seguida por esa falta de saciedad después de una comida restringida en calorías. Los alimentos ricos en fibra como la avena te ayudan a evitar el hambre de diversas maneras. Primero, dichos alimentos generalmente tienen que masticarse y toma más tiempo comerlos que aquellos que son bajos en fibra, lo que hará que comas más lentamente, de esa manera tu cuerpo tendrá más tiempo para notar cuando estás satisfecha. Segundo, la fibra absorbe la humedad, lo que puede ayudarte a sentirte saciada por más tiempo, ocupa más espacio en tu estómago y le toma más tiempo digerirse Este efecto se incrementa si tomas suficiente agua con tu alimento. En tercer lugar, las hojuelas en particular, tienen menos calorías por porción que muchas alternativas bajas en fibra. Compara una porción de avena con el equivalente calórico de tu cereal favorito y decide cuál de los dos satisface más.

Índice glicémico

Existe evidencia contradictoria relacionada con la avena y la pérdida de peso. Un estudio de 1999 en el journal "Pediatrics" descubrió que los niños que consumían avena instantánea comían 81 por ciento más calorías más tarde en el día que los niños que comían un omelet de vegetales. La culpa era del alto índice glicémico de la avena, lo que significa que provoca una elevación de azúcar rápida y un posterior descenso igual de rápido, lo que hace que te quedes con hambre. El efecto no era tan pronunciado cuando los niños comían hojuelas de corte fino con menor índice glicémico, aunque aún así comían más que el grupo del omelet. Las hojuelas de corte fino proporcionan un flujo más constante de glucosa a tu flujo sanguíneo, permitiendo a tu cuerpo seguir con la sensación de satisfacción por más tiempo, pero la combinación de proteínas y carbohidratos siguió siendo más efectiva que la avena por sí sola. El agregar proteína a tu avena, como almendras, pacanas u otras nueces, reducirá tu índice glicémico y te ayudará a sentirte satisfecha por más tiempo.

Circunferencia de la cintura

Existe evidencia, sin embargo, de que la avena puede contribuir a la pérdida de grasa en la zona del vientre. Un estudio del 2010 publicado en el "Journal of the American Dietetic Association" descubrió que los participantes obesos y con sobrepeso que comieron un cereal entero de hojuelas de avena dos veces al día redujeron la circunferencia de su cintura más que el grupo que comía un cereal bajo en fibra con la igual cantidad de calorías, aunque no había diferencia en el total de a pérdida de peso. Esto significa que ambos grupos perdieron peso, probablemente debido al déficit calórico diario, pero los consumidores de avena perdieron más grasa del estómago. El grupo de la avena también experimentó una disminución en los niveles de colesterol y los resultados pudieron notarse tan rápido como a las cuatro semanas del inicio del estudio.

Conclusión

Toda la evidencia disponible sugiere que la avena es un alimento saludable; sin embargo, si ayuda o no a perder grasa del vientre es tu decisión. La simple adición de hojuelas de avena a tu dieta no será suficiente, aún así tendrás que hacer un déficit calórico para poder perder grasa, así que trata de reemplazar esa dona portadora de tantas calorías con una porción de avena. El elegir el hojuelas de corte fino te será de mayor ayuda para controlar tu apetito y tomar mucha agua ayudará a que la fibra en las hojuelas te sacie. Evita los aditivos altos en calorías, como el azúcar y el jarabe. Cómela sola o con un puñado de fresas. Si te gusta la leche, usa una baja en grasa o un alternativa a la leche (la leche de almendras sin endulzar tiene tan solo 40 calorías por porción).

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Escrito por angela brady | Traducido por reyes valdes