Aumento de peso en el estómago en mujeres

Conforme las mujeres envejecen, su habilidad de pelear la batalla contra la gordura disminuye. Conforme tu metabolismo se hace más lento con la edad, la grasa corporal comienza a redistribuirse. En las mujeres, esa redistribución se hace más evidente en la región abdominal. Bajo las capas de grasa subcutánea, o la grasa que ves, reside la grasa visceral. La grasa visceral rodea a los órganos en el abdomen de una mujer, provocando muchos problemas de salud entre más se multiplican las células de grasa, reporta la Mayo Clinic.

Identificación

Sólo porque no te des cuenta no significa que no esté ahí. Incluso antes de que tu abdomen comience a hacerse más grande, la capa visceral subyacente de grasa puede estar activamente trabajando. Como la grasa visceral es una grasa activa, el peso abdominal parece aumentar sigilosamente en algunas mujeres. Si no estás segura de tener un tamaño saludable de abdomen, mídelo. Envuelve una cinta métrica alrededor de tu abdomen desnudo. Si la medida es mayor a 35 pulgadas tienes demasiada grasa abdominal y tienes un riesgo incrementado de enfermedad, de acuerdo con la University of Medicine and Dentistry of New Jersey.

Advertencias

Ganar peso en el área estomacal para las mujeres conlleva un vínculo directo con el colesterol alto y la resistencia a la insulina. La resistencia a la insulina, que afecta a tus músculos, hígado y la habilidad de tu cuerpo de responder a los niveles normales de insulina, incrementa el riesgo de diabetes. Un incremento en el peso abdominal también pone a una mujer en riesgo de desarrollar una presión arterial alta y enfermedades cardiovasculares. De acuerdo con NetWellness, la enfermedad cardíaca es el mayor asesino de mujeres en Estados Unidos. Los cambios en el estilo de vida que se enfocan a una reducción en la grasa abdominal pueden ayudar a disminuir estos riesgos.

Especulación

Las razones para la ganancia de peso abdominal en las mujeres son numerosas. La genética juega un papel muy grande, especialmente si hay una predisposición a incrementar las células grasas. Las hormonas también tienen un papel en esto. De hecho, la Harvard University explica que conforme las mujeres se acercan a la menopausia, los niveles de estrógeno disminuyen mientras que los de andrógeno incrementan. Este cambio en la relación hormonal puede provocar una ganancia de peso en el área abdominal. Algunos investigadores han vinculado la disminución en el estrógeno con un incremento en el cortisol. El cortisol es una hormona del estrés que de hecho promueve la ganancia de peso hacia la mitad del cuerpo.

Solución

Dicho en pocas palabras, el ejercicio y la dieta pueden ayudar a disminuir la ganancia de peso en el estómago femenino. El entrenamiento de fuerza con algo de pesas un par de veces a la semana en combinación con ejercicios aeróbicos como caminar o correr durante 30 minutos al día pueden ayudarte a pelear contra la gordura. La Columbia University recomienda una dieta alta en carbohidratos complejos (frutos, vegetales y granos integrales) y baja en grasas saturadas para ayudar a la reducción de la grasa abdominal. De cinco a seis comidas pequeñas en lugar de tres grandes comidas también pueden ayudar a evitar los antojos y reducir las probabilidades de comer de más. Añadir proteínas grasas a tu dieta y beber al menos ocho vasos de 8 onzas de agua todos los días también puede ayudar.

Potencial

La DHEA, también conocida como dehidroepiandrosterona, muestra resultados prometedores para las mujeres que están peleando con la ganancia de peso incrementada en el estómago. La DHEA, producida de forma natural en las glándulas aderenales, disminuye conforme la mujer envejece. La Washington University of St. Louis reporta que el reemplazo de DHEA a través de complementos parece disminuir la tendencia del cuerpo a incrementar la grasa en el abdomen en esta situación. Los complementos de DHEA, creados de forma sintética en el laboratorio, están disponibles en la tienda de comida saludable y en línea.

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Escrito por jonae fredericks | Traducido por laura de alba