Cómo aumentar tu flexibilidad para poder tocar los dedos de tus pies

Aparte de las lesiones graves, no ser capaz de tocar tus dedos del pie significa generalmente que tienes una pobre flexibilidad, ya sea en los isquiotibiales o en la parte inferior de la espalda, o acaso sea una combinación de ambas. La mejor manera de aumentar tu flexibilidad en la medida de lo posible y puedas tocar los dedos de tus pies es necesario estirar los músculos isquiotibiales con regularidad. Estos estiramientos no sólo son simples y fáciles, sino que tampoco requieren de ningún tipo de equipo y puedes realizarlos en cualquier lugar.

Nivel de dificultad:
Fácil

Instrucciones

    Sentado estira los isquiotibiales

  1. Siéntate en el suelo con las piernas extendidas, con los dedos apuntando hacia el techo. Involucra tu torso para estabilizar la columna vertebral y apoya las manos sobre los muslos.

  2. Flexiona tus caderas hacia adelante mientras deslizas tus manos por las piernas hacia los pies. Intenta mantener la espalda recta y evitar que se doblen tus rodillas. Detente si sientes tensión en las pantorrillas y en los tendones de la corva. Mantén esta posición durante 20 segundos.

  3. Sentado realiza estiramientos de isquiotibiales hasta llegar a los dedos del pie.

    Suelta lentamente el estiramiento y vuelve a la posición inicial. Repite este ejercicio de dos a tres veces.

    De pie en una sola pierna estira los isquiotibiales

  1. Encuentra una silla, banco o barandilla que es tenga la altura de tu cintura. Colócate de pie y deja que tu cuerpo quede a 3 pies de distancia aproximadamente. Separa los pies según el ancho de las caderas y deja que los dedos apunten hacia el frente.

  2. Equilibra tu peso sobre la pierna izquierda mientras levantas la derecha y descanses en el objeto delante de ti, Apunta los dedos del pie derecho hacia el techo y evita que las caderas giren hacia la izquierda. Asegúrate de que tu pierna izquierda quede directamente debajo de las caderas y coloca las dos manos sobre el muslo derecho.

  3. Mantén ambas piernas completamente rectas a medida que comiences a flexionar las caderas y quieras alcanzar tu tobillo derecho. Mantén esta posición durante 20 segundos.

  4. Estira los músculos isquiotibiales en una barandilla.

    Lentamente regresa a la posición inicial. Realiza el estiramiento con la pierna izquierda, mientras mantienes el equilibrio sobre tu pierna derecha. Repite el procedimiento dos repeticiones más con ambas piernas.

    Sentados doblando una pierna estira los isquiotibiales

  1. Siéntate en el suelo con la pierna derecha extendida y la izquierda doblado de manera que puedas ver la planta de tu pie apoyada sobre la parte interna del muslo derecho. Involucra tu torso para estabilizar la columna vertebral y apoya tus manos sobre el muslo derecho.

  2. Flexiona las caderas hacia adelante mientras deslizas tus manos por la pierna en dirección a los pies. Evita flexionar la rodilla. Mantén esta posición durante 20 segundos si sientes tensión en los tendones de la corva.

  3. Utiliza una postura adecuada al doblar la pierna y estirar los isquiotibiales mientras estás sentado.

    Lentamente regresa a la posición inicial. Realiza el estiramiento con la pierna izquierda. Repite el procedimiento para dos repeticiones más con ambas piernas.

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Escrito por kendra crawford | Traducido por xochitl gutierrez cervantes