¿Se puede aumentar el contenido graso en la leche materna?

Si eres una madre que amamanta y estás preocupada por el crecimiento de tu bebé, habla con el pediatra o un especialista en lactancia, pero considera probar las técnicas que aumentan la cantidad de grasa en la leche materna. Por lo general, la leche materna de una madre contiene 20 calorías por onza, pero hay una variabilidad significativa en su contenido de grasa durante todo el día, informa el Children’s Hospital of Philadelphia. Como una madre que amamanta, tu dieta no influye en la cantidad de grasa, pero sí en el tipo de grasa que se encuentra en la leche materna, por lo que es bueno comer grasas saludables para promover el crecimiento y desarrollo de tu bebé.

Bombeo

Tu bebé obtiene la leche inicial cuando comienza una sesión de lactancia, que contiene principalmente agua, proteínas y otros nutrientes con pocas calorías y grasa. A medida que continúa la lactancia, recibe la leche del final, que tiene una cantidad significativamente mayor de grasa y calorías. El Children's Hospital of Philadelphia recomienda separar el calostro de la leche del final, si tu bebé no está recibiendo suficiente grasa o produces más leche de la que tu bebé necesita. Al bombear la leche antes de amamantar, le darás la leche del final para apoyar un crecimiento adecuado. Bombea un tercio de la leche que sacarías de una sesión de bombeo completo para quitar la leche inicial.

Frecuencia de las sesiones de lactancia

También puedes dar a tu bebé sesiones de lactancia más largas y con mayor frecuencia para asegurarte de que está bebiendo la leche del final. Los bebés que amamantan por períodos largos reciben tanto el calostro como la leche del final. Si a tu bebé no le gusta mamar durante largos períodos, disminuye el tiempo entre las sesiones. La especialista en lactancia acreditada Kelly Bonyata afirma en su página web, Kelly Mom Parenting and Breastfeeding, que el contenido de grasa de la leche es mayor cuando la alimentación es más frecuente. Los bebés varían en el tiempo que les lleva llenarse de leche más alta en grasa, por lo que Bonyata también recomienda no cambiar los pechos hasta que el bebé deja de chupar para que se llene u obtenga la leche con mayor contenido de grasa al final de la alimentación.

Compresión del seno

Si tu bebé succiona sin beber en el pecho, intenta comprimir el seno para estimular la eyección y que tu pequeño reciba suficiente leche rica en grasas. La compresión del seno funciona especialmente bien en los primeros días de vida si tu bebé no se engancha bien o si tiende a quedarse dormido durante la lactancia. Para comprimir el pecho, sostén a tu bebé con una mano y rodea tu pecho con la otra. Cuando tu bebé deja de beber, comprime tu seno. Él debe comenzar a beber de nuevo. Continúa aplicando presión hasta que el bebé deje de beber. A continuación, suelta, espera unos minutos y repite hasta que el bebé deje de beber a pesar de que la compresión de la mama.

Tipos de grasa en la leche materna

Las grasas que consumes son las grasas que tu bebé va a obtener a través de la leche materna. Un estudio publicado en 2002 en el "European Journal of Clinical Nutrition" demostró que la leche materna de las madres españolas fue más baja en grasas saturadas y alta en ácidos grasos monoinsaturados y ácidos grasos omega-3, los que refleja la dieta mediterránea tradicional de España. Come bastantes ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados que se encuentran en los aceites vegetales, frutos secos, semillas y pescado en lugar de las grasas saturadas, que se obtienen a través de la carne y los productos lácteos. Los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados son vitales para el cerebro de tu bebé y el desarrollo del ojo y los ácidos grasos esenciales en la leche materna se asocian con las puntuaciones de CI más altas y una mejor visión.

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Escrito por michelle fisk | Traducido por mar bradshaw