Por qué aumenta el gasto cardíaco durante el ejercicio

Tu gasto cardíaco es la cantidad de sangre que bombea el corazón cada minuto. Los dos factores principales que determinan el gasto cardíaco incluyen el número de veces que tu corazón late cada minuto (que es el pulso), y el volumen real de sangre bombeada con cada latido del corazón (que es el volumen sistólico). Cuando haces ejercicio, tu gasto cardíaco aumentará a medida que se incrementa la intensidad de tu actividad. Este aumento del gasto cardíaco refleja la respuesta de tu cuerpo en la satisfacción de las necesidades fisiológicas esenciales.

¿Por qué sucede?

El American Council on Exercise informa que tu pulso (y, a su vez, el gasto cardíaco) aumenta durante el ejercicio debido a que tu corazón está tratando de satisfacer las necesidades de tus músculos para aumentar los niveles de combustible. Este combustible se presenta en forma de sangre y oxígeno, y es necesario para los músculos para seguir adelante. Aunque técnicamente, la fórmula para determinar el gasto cardíaco es "ritmo cardíaco x volumen sistólico", para fines prácticos habituales, el control de tu ritmo cardíaco durante el ejercicio es generalmente más común. Esto es en parte debido a que los cambios tanto en la frecuencia cardíaca como en el volumen sistólico tendrán un efecto dominó impactando en todos los componentes relacionados. Sin embargo, como la American Heart Association señala, lo que se considera que es una frecuencia cardíaca "normal" durante el ejercicio varía enormemente con la edad del individuo, el estado de salud y el peso, y también puede estar influenciada por factores adicionales.

La importancia de la supervisión

Si bien no hay un pulso o gasto cardíaco único y universal que se considere normal para todo el mundo, se puede determinar el rango de frecuencia cardíaca que te ofrece el máximo beneficio durante el ejercicio. De acuerdo con la Purdue University, determinando tu frecuencia cardíaca óptima y ​​luego trabajando para mantenerla, tienes una herramienta y un punto de referencia para la mejora de tu condición física cardiovascular. En última instancia, esto equivale a que tu corazón sea cada vez más eficiente en el manejo de las necesidades de combustible de tu cuerpo a niveles cada vez más exigentes de rendimiento.

Fórmula del gasto cardíaco

Una de las formas más comunes de determinar el intervalo óptimo de tu ritmo cardíaco es a través de la fórmula conocida como el método de Karvonen. El American Council on Exercise informa que el primer paso es estimar tu frecuencia cardíaca máxima, que es el ritmo cardíaco más rápido que se puede lograr de manera segura durante la actividad vigorosa, como el ejercicio. Tu frecuencia cardíaca máxima se determina simplemente restando tu edad a 220. El rango de frecuencia cardíaca óptima de una persona sana equivale al 50 a 80 por ciento de su frecuencia cardíaca máxima.

Factores adicionales

Una vez que determines tu rango de ritmo cardíaco óptimo, ten en cuenta que éste pretende sólo servir como una guía de base amplia y no como un marcador de aptitud absoluta. Esto se debe, según señala la American Heart Association, a que hay muchos factores que influyen en la frecuencia cardíaca y que afectan a los números resultantes. Algunos de los factores adicionales incluyen la temperatura del aire, la altitud, los medicamentos, el peso, la nutrición y el estrés emocional. Asimismo, el American Council on Exercise informa que sólo los individuos sanos deben usar el rango de frecuencia cardíaca óptima como un punto de referencia.

La aplicación de la fórmula

De acuerdo con el ACE, si eres un principiante, alcanzar el espectro más bajo de tu rango de gasto cardíaco óptimo debe ser tu meta inicial de actividad física. A medida que avanzas en tu nivel de condición física, o si estás comenzando con un mayor nivel de aptitud, entonces sería apropiado ajustar tu meta de aptitud para alcanzar y mantener el mayor espectro de tu rango de ritmo cardíaco.

Más galerías de fotos



Escrito por andrea sigust | Traducido por mar bradshaw