Auditoría del cuerpo: análisis médicos que se deben hacer las mujeres de 40 años

Si tu mamá tuvo cáncer de colon a los 55, programa un análisis para ti cuando tengas 45 años.

En estos días, 40 años no parece que corresponda a tu madre. Por una cosa, muchas mujeres en esta década siguen teniendo aún niños pequeños a su alrededor, sin mencionar la sensación juvenil de comer mejor y hacer ejercicios regularmente. Y realmente, ¿cuántas de sus madres corrían maratones o hacían 90 minutos de yoga intenso a esa edad? Pero el número igualmente es importante cuando se trata de tu salud. De los 40 años en adelante, el riesgo de una mujer de desarrollar afecciones como hipertensión, enfermedad cardíaca, osteoporosis, diabetes y artritis aumenta, y la mayoría de los médicos clínicos alientan a que se hagan rutinas físicas anuales, especialmente cuando están cubiertas por la mayoría de los planes de seguros. Pero existen muchas buenas noticias: muchos de estos problemas se pueden bordear o retrasar si mantienes o comienzas a concentrarte en hábitos de vida saludables e inteligentes. Teniendo hábitos saludables, esta es la década para echar un vistazo a la historia familiar. Toma el cáncer de colon como ejemplo: aunque las colonoscopías no están recomendadas hasta los 50, si tienes un padre o hermano que tuvo esta enfermedad, o se ha removido pólipos cancerígenos o precancerígenos, "deberás analizarte 10 años antes de lo que dicho familiar fue diagnosticado", dice la Dra. Dana Simpler, una doctora de Mercy Medical Center en Baltimore. Por lo tanto, si tu mamá tuvo cáncer de colon a los 55, programa un análisis para ti cuando tengas 45 años.

Mamografía

La American Cancer Society ha recomendado que comience con un análisis anual de cáncer de mama a los 40 años (y más joven si tienes factores de riesgo como la historia familiar), la U.S. Preventive Services Task Force logró un cambio que revolucionó todo el mundo en el año 2009 cuando dijo que ese análisis de rutina no debía comenzar hasta los 50 años.

El razonamiento: los riesgos de una década de análisis anuales (aumento de la exposición a la radiación, mayor incidencia de los falsos positivos, posiblemente porque las mujeres jóvenes tienen un tejido mamario más denso, biopsias innecesarias) sobrepasan los beneficios. Dicho esto, se debe tener en cuenta que estas nuevas directrices están basadas en resultados clínicos, no en preocupaciones emocionales y la American Cancer Society no ha alterado sus recomendaciones. Todos conocen una historia de una mujer más joven de 40 o 50 años cuyo cáncer de mama se encontró, y se trató exitosamente, gracias a una mamografía.

El resultado es que aunque la mamografía puede ser una herramienta imperfecta, igualmente se hace. Para averiguar qué es lo correcto para ti, habla de tus riesgos e historia familiar con tu médico.

Examen de vista

Así que, estás sosteniendo el menú de un restaurante más lejos de tu rostro. Lo que probablemente tienes es una afección de la mediana edad predecible llamada "presbicia", un acortamiento del foco que también se conoce como síndrome del brazo corto.

Si tú ya utilizabas lentes, consulta a tu oftalmólogo para saber si debes separar las lentes para lectura o para que te recete bifocales. De otro modo, simplemente toma un par de lentes de aumento de la farmacia.

Quienes nunca han visto a un médico deberán concertar una cita para un examen global que, según la American Academy of Opthalmology, puede encontrar signos tempranos de problemas relacionados con la edad (cataratas, glaucoma, retinopatía diabética, degeneración macular relacionada con la edad) que puede estar al acecho sin mostrar ningún síntoma.

El examen también incluirá un análisis de presión ocular; la dilatación de pupila para que el médico pueda ver tu retina y nervio óptico, y un análisis de la exactitud visual, leyendo letras en una tabla para ojos.

Análisis de nivel de azúcar en sangre/diabetes

Con las estadísticas del Centers of Disease Control and Prevention mostrando que más de un tercio de los adultos se consideran obesos, no es sorprendente que la diabetes tipo 2 (antes llamada diabetes de adulto) sea una preocupación enorme y en crecimiento, que hace que sea difícil averiguar si estás en peligro de desarrollarla.

Si nunca te has hecho análisis, comenzar ahora es una obligación, según la American Diabetes Association. Probablemente se te pedirá un análisis de glucosa en sangre en ayunas. Una lectura normal de este análisis es por debajo de 100 mg/dl. Si tus resultados quedan entre 100 y 125 mg/dl, serás considerado pre-diabético (y deberás considerar esto como una llamada de advertencia). Según la ADA, perder algunas libras, alrededor de tu peso total, puede volver a ubicarte en la zona segura. Habla con tu médico sobre otras modificaciones y recomendaciones alimenticias. Si tu FPG es 126 mg/dl o superior, tienes diabetes, una afección crónica, irreversible y con repercusiones durante toda la vida.

Un análisis más exacto para la diabetes es el análisis de hemoglobina A1C. Mientras que un análisis de sangre en ayunas es una fotografía instantánea en el tiempo, el análisis A1C examina una proteína en la sangre que cambia en la presencia de demasiada azúcar en sangre, indicando un nivel de glucosa en un período de tres o cuatro meses. Un A1C de 5,6 por ciento (que significa el porcentaje de azúcar en tu sangre) es normal; un rango prediabético está entre 5,7 y 6,4 por ciento. Cualquier valor sobre estos números indica diabetes.

Examen rectal

Sonríe y aguanta cuando el ginecólogo introduzca su dedo cubierto con el guante en tu recto durante tu examen pélvico regular. Este análisis sobre el terreno para ver sangre oculta en las heces es importante porque este síntoma es un indicador temprano del cáncer de colon, que se puede diagnosticar con más análisis.

Foto: Getty Images

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Escrito por denise schipani
Traducido por aldana avale