Cómo atar los zapatos para tener soporte para el tobillo

La sobrepronación, o rodar el pie hacia el arco, puede debilitar los tobillos y te hace más propenso a esguinces mientras corres o caminas. Usar un zapato con soporte adecuado para el tobillo, como un estilo de bota que se envuelve alrededor del tobillo, puede ayudar a corregir el problema, pero no se puedes usar zapatos altos en todo momento. Para los zapatos que quedan por debajo de tu tobillo, puedes enhebrar y atar los zapatos de una manera que proporcione un cierto grado de apoyo a los tobillos.

Nivel de dificultad:
Fácil

Necesitarás

  • Zapatos de plataforma baja
  • Cordones

Instrucciones

  1. Ata tus zapatos como lo harías normalmente, pero detente antes de los dos últimos hoyos. Si estás atando los zapatos para correr con dos agujeros de lado a lado en el labio superior del calzado, detente antes del labio superior.

  2. Cruza los cordones y enhébralos por debajo del primer agujero. Pasa los cordones y no los cruces de nuevo.

  3. Enhebra cada cordón por encima a través del segundo agujero en el mismo lado. Enrosca el cordón izquierdo a través del agujero de la izquierda y el derecho a través del derecho. El cordón debe verse como una puntada de costura entre los dos agujeros.

  4. Toma el extremo del cordón derecho y pásalo a través de la puntada de la izquierda. Pasa el cordón izquierdo a través del derecho. Enroscar a través de los puntos agrega tensión extra y acerca los lados de los zapatos alrededor de tu tobillo.

  5. Ponte el zapato y aprieta los cordones a tu nivel de comodidad. Ata un solo nudo con los extremos de los cordones.

  6. Haz un lazo con el extremo de uno de los cordones, el lado que sea más cómodo para ti. Mantén el lazo entre el pulgar y el dedo índice y envuelve el otro extremo del cordón dos veces alrededor del lazo e incluye el pulgar y el dedo índice.

  7. Presiona el centro del cordón restante en el espacio entre el dedo pulgar y el dedo índice, y tira de él para completar el nudo.

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Escrito por julia michelle | Traducido por lucia ayala