¿El asma es mortal?

Menos del 50% de las personas asmáticas reportaron haber sido educados sobre cómo evitar las sustancias o las situaciones que pueden desencadenar los ataques.

— Por la American Academy of Allergy, Asthma & Immunology, en 2008.

El asma puede ser mortal para un pequeño porcentaje de los aproximadamente 20 a 25 millones de estadounidenses que la padecen. Más de la mitad de las personas asmáticas experimentan un ataque al menos una vez al año. Desafortunadamente, cada año mueren aproximadamente 3,000 personas a causa de esta enfermedad, según la American Academy of Allergy, Asthma & Immunology. Por suerte, este número es en realidad muy pequeño (es el equivalente a aproximadamente el 0.014% de los pacientes asmáticos). La mayoría de las personas con asma no sufren complicaciones con riesgo de muerte.

Síntomas y tipos de asma

El asma es una enfermedad pulmonar que aparece cuando las vías respiratorias de una persona están inflamadas en forma crónica. La inflamación estrecha las vías respiratorias y limita la cantidad de aire que la persona puede ingresar a sus pulmones. La susceptibilidad al asma es hereditaria; si tus padres tuvieron el problema, tienes más posibilidades de desarrollarlo.

Hay dos tipos principales de asma. El primero se llama asma no alérgico. Como su nombre lo sugiere, no está relacionado con una reacción alérgica.

El segundo tipo de asma es el asma alérgico. Se desarrolla como parte de una reacción alérgica causada por la inhalación de alérgenos como el polen, las esporas de los mohos o la caspa de los gatos, que producen una inflamación adicional que dificulta la respiración.

Los síntomas de ambos tipos de asma empeoran ante la presencia de desencadenantes específicos. Los ejemplos de desencadenantes provistos por la Asthma and Allergy Foundation of America incluyen:

• alérgenos

• irritantes transportados por el aire

• infecciones respiratorias

• ejercicio

• clima

• expresión de emociones fuertes

• ciertos medicamentos

Un ataque de asma

Cuando un desencadenante produce un ataque de asma, las vías respiratorias que ya son hipersensibles en una persona asmática, se inflaman aún más. La respuesta inflamatoria hace que se hinche el revestimiento de las vías respiratorias. Las células del músculo liso que recubren los conductos sufren un espasmo y se contraen y las vías respiratorias se llenan de mucosidad.

Con los conductos respiratorios tan contraídos, se vuelve extremadamente difícil que el aire llegue a los pulmones. Sin aire, tu cuerpo no puede obtener el oxígeno que necesita para funcionar.

En el caso de un ataque de asma grave, el resultado puede ser la inconsciencia y la muerte, a menos que las vías respiratorias puedan relajarse con una tratamiento médico rápido o con medicamentos recetados.

Evita los ataques

La clave para evitar los ataques graves de asma es identificar tus desencadenantes, evitarlos y tomar los medicamentos recetados por tu médico.

Desafortunadamente, muchas personas asmáticas no reciben este mensaje. La American Academy of Allergy, Asthma & Immunology afirmó en 2008 que menos del 50% de las personas asmáticas informaron haber sido educados sobre cómo evitar las sustancias o situaciones que pueden desencadenar los ataques.

Si tú o un ser querido tienen asma, haz correr la voz: ¡Aprende a evitar tus desencadenantes! Esto puede salvar tu vida.

Acerca del autor

El Dr. Boyan Hadjiev practica la medicina desde hace cinco años. Tiene una doble certificación en Medicina interna (2003) y en Alergia e inmunología (2005).

El Dr. Hadjiev se graduó en la University of Michigan con una licenciatura en Biología y obtuvo el título de Médico en la Cleveland Clinic-Case Western Reserve School of Medicine.

Foto: U. Baumgarten via Getty Images

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Escrito por dr. boyan hadjiev
Traducido por paula santa cruz