Cómo asar pescado de roca

Escrito por brian lewis | Traducido por sofia loffreda
Los pescados de roca son fáciles de asar a la parrilla y tienen un sabor delicioso.

Los pescados de roca, como el pargo, el róbalo rayado o la lubina son de carne firme, se encuentran comúnmente en el Océano Pacífico y son fáciles de asar a la parrilla en una barbacoa al aire libre. Puedes condimentarlos de manera simple para una sabor suave o puedes experimentar con una variedad de salsas. La chef y autora experimentada, Deborah Schneider, recomienda calentar un recipiente de salsa fresca en la estufa para verter sobre el pescado a la parrilla para añadir un gusto sudamericano.

Precalienta la parrilla a fuego fuerte por 10 minutos, con la tapa cerrada.

Cubre el filete de pescado con un poco de aceite, luego espolvoréalo con el pimentón y la pimienta. Rocía una cesta de alambre para parrilla con aceite en aerosol y coloca el pescado en el interior.

Apaga la hornalla central y establece las demás a fuego medio. Coloca el pescado de roca sobre el quemador central, cierre la tapa, y cocina hasta que se desarme al pincharlo con un tenedor. Cocina un filete grueso de 1 pulgada por de 6 a 10 minutos, volteándolo una vez.

Retira el pescado de roca de la parrilla y sírvelo con trozos de limón.

Consejo

Comer pescado dos veces a la semana te da los nutrientes importantes, y es una opción de proteína magra, según ChooseMyPlate.gov.

Compra pescado fresco. Los filetes deben ser húmedos, sin decoloración hacia los bordes y sin mal olor. El pescado fresco no debe apestar.

Mantén el pescado refrigerado hasta unos 30 minutos antes de asar a la parrilla. Debe estar a temperatura ambiente cuando lo pongas en la parrilla.

Para que el pescado no se pegue a las rejillas de la parrilla, siempre precalienta la parrilla y asegúrate de cubrir la carne con aceite justo antes de ponerlo en el fuego.

Advertencias

Usa un termómetro para medir la temperatura interna del pescado. El USDA recomienda no comer este tipo de pescado hasta que llegue a aproximadamente 145 grados F para prevenir las enfermedades transmitidas por los alimentos.