Cómo asar un costillar de cordero

Escrito por christopher godwin | Traducido por yolanda adriana paulín vázquez
Empieza con cordero fresco de buena calidad para tener el mejor sabor posible.

Hay varias maneras de preparar un costillar de cordero, incluyendo asar en el horno y hornearlo, pero asar el cordero intensifica el sabor naturalmente rico, y ligeramente asado de la carne, mientras se cocina muy bien por fuera y se deja el interior húmedo y tierno. Puede servirse con jalea casera o comprada de menta o una salsa básica de vino tinto, y a menudo se combina con papas asadas y zanahorias para que sea una comida completa. Sirve el cordero asado con un vino tinto robusto como Barolo o cabernet sauvignon.

Saca el costillar de cordero del refrigerador 90 minutos antes de que quieras cocinarlo para que tenga temperatura ambiente. Mantén la carne cubierta con plástico todo el tiempo.

Precalienta la parrilla a gas a 400°F. Si estás usando una parrilla de carbón, precaliéntala por 20 minutos.

Unta el costillar con una combinación a partes iguales de aceite de oliva extra virgen y mantequilla derretida sin sal. Sazona todo el costillar con sal de mar o sal kosher y pimienta negra molida al gusto.

Coloca el costillar en la parte más caliente de la parrilla y cocínalo por tres minutos. Voltea el costillar y cocínalo por otros tres minutos.

Mueve el cordero al borde de la parrilla con la porción más ancha cerca del fuego directo. Cocina el cordero por 10 minutos de cada lado para que sea termino crudo, y 15 minutos para termino medio.

Quita el costillar de la parrilla y transfiérelo a un plato grande para servir. Deja que el cordero descanse a temperatura ambiente por 10 minutos antes de rebanarlo y servirlo para que los jugos naturales puedan distribuirse de nuevo por toda la carne.

Consejo

Revisa la temperatura interna con un termómetro para carne si lo prefieres para ser más preciso. Para tener un termino crudo, cocina el cordero sólo hasta los 120°F; cocínalo hasta los 130°F o 140°F por termino medio. Evita cocinar el cordero pasando el termino medio, ya que perderá mucho de su sabor natural y suavidad.