Articulaciones usadas en las zancadas

Las articulaciones son el punto en el cual se unen los huesos. Éstas hacen que tu esqueleto sea móvil; no serías capaz de doblar tu brazo, caminar ni saltar si no tuvieras articulaciones. Sin embargo, las mismas no pueden moverse sin ayuda, tus músculos cambian el ángulo de las articulaciones cuando se contraen o las mantienen en su sitio cuando no tienes que desplazarte. Tres articulaciones principales son usadas durante una zancada, aunque muchas otras pueden desempeñar un papel de apoyo.

Articulación de la cadera

La articulación de la cadera es la principalmente utilizada en una zancada. La misma está formada por la unión del fémur, el hueso largo de tu muslo, y la pelvis. Ésta es una articulación esférica que permite el movimiento en todos los planos motrices. La articulación de la cadera se mueve mediante la flexión y extensión de la cadera durante una zancada, lo cual quiere decir que el fémur se acerca a tu cuerpo y luego se aleja nuevamente.

Articulación de la rodilla

La articulación de tu rodilla se forma donde se encuentran el fémur y la tibia. La tibia es uno de los dos huesos de la sección inferior de tu pierna y conforma la parte ósea de tu espinilla. La articulación de la rodilla sólo puede desplazarse en un plano de movimiento, a diferencia de la cadera. Ésta se dobla y endereza durante una zancada, permitiendo que bajes tu centro de gravedad hacia el piso.

Articulación del tobillo

La articulación generalmente conocida como tobillo en realidad son dos articulaciones; la subtalar y la talocrural. La subtalar permite el movimiento de lado a lado, mientras que la talocrural permite que el tobillo se doble y extienda. La articulación talocrural es la estructura principal de este tipo empleada en una zancada y realiza la dorsiflexión, y la flexión plantar. La articulación subtalar también podría desplazarse si tu mecánica de movimiento es pobre, causando que te balancees hacia el interior o exterior de tu pie.

Articulaciones secundarias

Otras articulaciones podría moverse durante una zancada también, aunque no de forma tan importante como lo hacen la cadera, la rodilla y el tobillo. Las articulaciones que hay en medio de tus vértebras pueden moverse ligeramente durante la zancada, dependiendo de tu postura y mecánica de movimiento. Realizar zancadas con pesos manuales como las mancuernas, pesas rusas y barras, genera esfuerzos sobre las articulaciones de tus muñecas, codos y cintura escapular.

Distribución de la fuerza

La torsión ejercida sobre cada articulación varía dependiendo de tu técnica de ejercicio. Llevar a cabo una zancada con el peso apoyado sobre el empeine y el cuerpo recto, disminuye la carga alrededor de la articulación de la rodilla, de acuerdo al Cybex Institute for Exercise Science. Realizar una zancada con el peso apoyado sobre el talón y el cuerpo inclinado hacia adelante, incrementa la carga alrededor de las articulaciones tanto de la cadera como la rodilla.

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Escrito por lauren saglimbene | Traducido por jhonatan saldarriaga