Cómo hacer aros de cebolla caseros sin una freidora

Los aros de cebolla fritos en casa pueden consumir mucho tiempo y hacer un desastre. Tampoco son buenos para el corazón o cintura: una porción regular de aros de cebolla fritos tiene más de 900 calorías, 50 gramos de grasa y casi 9 gramos de grasas saturadas. Los aros de cebolla freídos en el horno son una buena alternativa, dicen los expertos de America's Test Kitchen. Para hacer aros de cebolla caseros en el horno, necesitas usar una cubierta diferente y un procedimiento de cocción distinto del que emplearías para los aros de cebolla fritos.

Escoge y rebana las cebollas

Puedes usar cualquier tipo de cebolla blanca, amarilla o roja para preparar aros de cebolla caseros, pero si eres sensible al sabor picante de algunas variedades de cebolla blanca, prueba una cebolla dulce como la Vidalia, Walla Walla, Rio Sweet o Oso Sweet. Corta cada cebolla en rebanadas de 1/4 a 1/2 pulgada, tira la piel y gentilmente separa cada una de las rebanadas en aros individuales.

Evita las pastas y empanizados tradicionales

Las recetas de aros de cebolla tradicionales fritos usualmente necesitan que los aros se cubran con una pasta gruesa o empanizado pesado de harina, huevos y un líquido como leche o cerveza. No trates de usar estas recetas si cocinas los aros en el horno (no resultarán). En lugar de eso, America's Test Kitchen recomienda usar una mezcla de papas tostadas y galletas saladas como tu empanizado principal para que los aros en el horno sepan como si estuvieran fritos. También puedes experimentar con panko, migajas de pan de granos enteros o cereal de hojuelas de maíz molidas.

Usa un procedimiento de varios pasos para cubrir los aros

Coloca tres tazones cuando estés lista a empezar a cubrir los aros de cebolla. Un tazón debe contener harina sazonada con sal, pimienta o tu elección de hierbas y especias. Utiliza harina de granos enteros o harina blanca de trigo para que sea más nutritiva, esto es lo que recomienda el médico y desarrollador de recetas Sonali Ruder. Planea usar alrededor de 1/4 de taza de harina para los aros rebanados de dos cebollas grandes. Vierte suero de leche en el segundo tazón. Para una cubierta más gruesa y crujiente, puedes batir el suero de leche con huevo (usa uno por cada 1/2 taza de suero). En el tercer tazón, coloca tu empanizado, con hierbas y especias, si lo deseas. Mete cada aro de cebolla primero en la harina, luego en el suero de leche y finalmente, en el empanizado, cubriendo cada aro completamente.

Hornea en lugar de freir

De acuerdo con la America's Test Kitchen, los aros de cebolla cocinados en el horno deben hornearse a 450°F. Calienta las bandejas para hornear con bordes con 3 cucharadas de aceite en cada una, o forra cada bandeja con papel encerado o papel aluminio. Arregla los aros de cebolla en las bandejas y hornea por aproximadamente 15 minutos, volteando cada aro y rotando cada bandeja después de siete minutos. Usa pinzas, coloca los aros cocinados y dorados en un plato que esté forrado con toallas de papel. Deja que escurran el exceso de aceite por unos cuantos minutos, luego sirve calientes.

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Escrito por michelle kerns | Traducido por yolanda adriana paulín vázquez