Apoyos para maximizar el éxito en los niños con comportamientos desafiantes

Muchos niños muestran comportamientos desafiantes en algún momento durante sus primeros años y algunos incluso continúan con estos comportamientos durante sus años de escuela. La mayoría de las veces, los comportamientos desafiantes se deben a la imposibilidad de manejar los sentimientos, a dificultades con la espera y el auto control o por tener dificultades al comunicarse. Los niños que muestran algunos comportamientos desafiantes simplemente pueden necesitar un poco más de tiempo y apoyo para manejar sus sentimientos y autocontrol, especialmente si están pasando por un evento estresante o difícil en sus vidas.

Opciones cuando son posibles

Los niños pequeños que lanzan ataques, a menudo lo hacen porque quieren demostrar su independencia lo más posible. Mientras que los padres no deberían hacer caso a sus rabietas, hay algunas maneras de dejar que el niño aún sienta que tiene un poco de control sobre su vida. Intenta ofrecerle opciones limitadas cuando sea posible. Por ejemplo, cuando sea momento de hacer los deberes, pregúntale si le gustaría trabajar en su lectura o en matemática primero. Si él ve que tiene alguna opción en la materia, sentirá un poco de independencia y aún lograrás que haga lo que necesitas que haga. Las opciones pueden ayudar a que se sienta con control de sus acciones, pero también es importante comunicarle que hay algunas veces en las que no tendrá opción. Respecto a ir a la cama, por ejemplo tiene opción, y él debe comprender los asuntos en la vida que dependen de él y los que no.

Ayuda visual

Esperar los objetos que él quiere o tener que hacer actividades que no disfruta son instancias que pueden hacer que surjan comportamientos desafiantes. Los niños son extremadamente visuales y necesitan concretar métodos de conocimiento para saber cuánto tiempo tendrán que esperar para su actividad preferida en lugar darle respuestas abstractas como "en un rato". Los temporizadores son una manera efectiva de mostrarle cuánto tiene que esperar. Por ejemplo, si necesita esperar cinco minutos, para que termines con algo antes de poder ayudarlo, coloca el temporizador en la cocina y pídele que lo observe. De esta manera sabe cuándo podrás estar disponible y se sentirá en control de la situación. También puede ser útil utilizar planillas que mantengan un seguimiento de cuántas tareas han completado los niños para rutinas que tienen varios pasos, como los quehaceres de la casa. Anota todos los pasos que debe realizar como "Hacer la cama", "Lavar los platos" o "Alimentar al perro". Si todavía no lee de manera independiente, coloca fotografías para representar cada tarea y él sabrá revisar la planilla y ver qué debe hacer a continuación y cuántos pasos le restan en lugar de tener que recordarle continuamente qué debe hacer.

Manejo de los sentimientos

Algunos niños todavía están aprendiendo cómo manejar sus emociones fuertes, como la furia, la frustración o la tristeza y no conocen las maneras apropiadas de mostrar estos sentimientos. Tu niño necesitará que le enseñes cómo expresar sus sentimientos sin lastimarse ni lastimar a otros. Primero, muéstrale que comprendes cómo se está sintiendo diciéndole algo como "sé que no quieres dejar el juego y que te enoja tener que detenerlo". Luego sugiere cosas que pueda hacer para sentirse mejor como pasar un poco de tiempo por su cuenta en un rincón silencioso, saltar o romper papeles. Cuando esté calmo, puedes hablar sobre sus sentimientos y cómo los maneja el resto de las personas. Al leer libros, nota cómo se sienten los personajes y cómo actúan. También destaca cómo te sientes durante tu día, diciendo cosas como "cuando ese auto paso delante mío me hizo sentir frustrado, así que tuve que respirar profundamente y contar hasta diez para calmarme un poco". Mientras aprenden a identificar y etiquetar los sentimientos, tienen más posibilidad de comunicarlos y de pedir ayuda para tratar con ellos.

Reglas y consecuencias consistentes

Muchas veces, cuando un niño muestra comportamientos desafiantes, está probando los límites de los comportamientos aceptables y quieren saber cuánto pueden hacer antes de detenerlos. Aunque no siempre pueden decirlo, los niños quieren que los adultos les pongan límites y los guíen para darles un sentido de lo que esperan de ellos y de cómo controlar el ambiente. Por esto es importante establecer reglas razonables y permitir que tu hijo se involucre al establecerlas. Los niños jóvenes sólo necesitan algunas reglas, pero los mayores pueden lidiar con más. Sé específico en lo que esperas que haga y explica la razón de la regla. Luego recuerda hacerla cumplir de manera consistente. Si tiene una consecuencia por romper una regla un día, pero no al día siguiente, será confuso para él y no valorará las reglas como algo importante. También recuerda premiarlo por seguir las reglas de la misma manera en la que lo castigas por romperlas. Cuando los niños saben que estás notando sus buenos comportamientos, estarán motivados para repetirlos.

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Escrito por stacey chaloux | Traducido por sebastian castro