Apoyo para crear hábitos de ejercicio

Recibir elogios, y que te paguen por tu trabajo, son dos grandes motivos para seguir repitiendo el mismo comportamiento. Pero a la mayoría de la gente no le pagan por hacer ejercicio, y no siempre puedes contar con que otras personas te darán ánimos. El ejercicio se refuerza a sí mismo al soltar hormonas que te hacen sentir bien y mejorando tu apariencia. Si necesitas más apoyo, la visualización y el pensar positivo puede hacer que empieces y continúes hasta que el ejercicio se convierta en un hábito, lo cual puede tomar hasta tres meses.

Refuerzo natural


La felicidad es mantenerse en forma.

Tu cuerpo necesita ejercitarse para estar saludable, por lo que la naturaleza refuerza tus hábitos de ejercicio soltando endorfinas y otras hormonas que te hacen "sentir bien" durante los ejercicios de cardio y de levantamiento de pesas. El nivel de estas hormonas en tu sistema se mantendrá alto en toda ocasión si tienes un hábito de ejercicio, de acuerdo con un artículo para la University of Edinburgh Faculty of Medicine. Experimentar lo bien que te hace sentir el ejercicio puede ser toda la motivación que necesitas para seguir haciendo ejercicio hasta que se convierta en un hábito fijo.

Pensamiento poderoso

Las investigaciones muestran que las personas que piensan positivo, los optimistas, son más felices, tienen una mejor salud física y es más probable que hagan ejercicio que los pesimistas, explicó un artículo para "The Atlantic". Si te descubres que tienes pensamientos negativos, date cuenta de que estos pensamientos pueden ser un refuerzo negativo que evitarán que crees un hábito de ejercicio. Piensa positivo con toda la intención de hacerlo para contraatacar estos pensamientos. Por ejemplo, "Seguiré regresando al gimnasio tanto tiempo como sea necesario para que el ejercicio se convierta en mi hábito".

Éxito de visualización


Usa tu imaginación para crear un hábito de ejercicio.

Imagina cómo vas a verte cuando logres tu nivel de ejercicio ideal. Algo que puede ayudarte es buscar la fotografía de alguien que está en forma y que esté como a ti te gustaría, y luego imaginarte a ti mismo con un estomago tonificado o con brazos musculosos o piernas delgadas. Tus pensamientos actúan como instructores mentales para tu cuerpo, y tu cerebro se ve muy afectado por pensamientos o imágenes visuales, de acuerdo con "Psychology Today". Utiliza la herramienta poderosa de muchos atletas profesionales, la visualización, para imaginarte a ti mismo ejercitándote hasta lograr la salud extrema.

Resistir la negatividad


Lucha por tu derecho de estar en forma.

Tus mejores esfuerzos para crear un hábito de ejercicio pueden verse saboteados por los pensamientos negativos de otros que no comparten tu sueño de aptitud. Si permites que lo que ellos dicen y hacen tenga influencia en tus pensamientos, estarás enviando a tu cerebro el mensaje de no ejercitarse. Para contraatacar este efecto, piensa en una respuesta positiva a las palabras y el comportamiento negativo. Por ejemplo, "Puedo ver y sentir la diferencia que ha marcado el ejercicio, y seguiré así". Pasar más tiempo rodeado de personas que son un ejemplo positivo de ejercicio también puede ayudar.

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Escrito por trisha mcnary | Traducido por mayra nava