Cómo apoyar a los niños pequeños mientras los entrenas para ir al baño

Cuando un niño utiliza el inodoro por su cuenta por primera vez, crea un recuerdo imborrable para los padres que se imaginan una vida libre de pañales. La mayoría de los niños muestra un interés en utilizar el orinal cuando alcanzan 18 a 24 meses, de acuerdo a HealthyChildren.org. Los sentimientos de orgullo y emoción iniciales proporcionan la motivación para niños y los padres de familia a continuar por el camino en el éxito al baño. Sin embargo, el camino puede ser largo y sinuoso con muchos baches, causando que los padres pierdan de vista el resultado final. Lo mejor que pueden hacer los padres es ser positivos y pacientes mientras avanzan en su camino hacia la libertad total de pañales, ayudando a su hijo.

Nivel de dificultad:
Moderado

Instrucciones

  1. Mantén una actitud positiva. Según la According to the National Association for the Education of Young Children, la causa más común de resistencia al entrenamiento ocurre cuando los niños son regañados, castigados o se les da un discurso muy a menudo sobre cómo usar el orinal. Usa refuerzo positivo al cantar, bailar y celebrar cuando tu hijo tenga éxito. Cuando ocurran accidentes inevitables, mantén la calma y sé realista, diciendo, "Está bien. Puedes probar la próxima vez". El entrenamiento es un proceso, lleno de altibajos. Recuerda que tu niño está en última instancia, a cargo de sus propias funciones corporales, así que sé paciente y amable incluso cuando empieces a sentirte frustrado.

  2. Crea una rutina regular para ir al baño. Las visitas constantes al baño le enseñan a tu hijo qué esperar cuando use el inodoro. A medida que tú y el niño empiezan a notar las señales de tener que ir al baño -tal vez él comienza a moverse alrededor o sostiene sus partes privadas- llévalo al baño. Anímalo a sentarse en el orinal y espera. Sigue con alabanza y señala que debe lavarse las manos, si tiene éxito o no.

  3. Cede el control. Usar el inodoro puede ser frustrante para los padres porque el proceso puede durar meses. Aunque puedes proporcionar apoyo en el camino, tu hijo en última instancia, decide si quiere ser entrenado o no. Deja que el pequeño tome la iniciativa dando su control sobre qué tipo de pantalones de entrenamiento o ropa interior se quiere probar o por dejándole ir a ti cuando tienes que ir al baño. Tu papel es ser un apoyo positivo, no un crítico.

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Escrito por dana tuffelmire | Traducido por paulina illanes amenábar