El apio y la diabetes tipo 2

Puedes incluir apio a las sopas o guisos o quizás masticar apio (celery) crudo de vez en cuando, pero el apio es un vegetal que probablemente no consideras por sus beneficios para la salud. Sin embargo, es posible que desees reconsiderarlo, porque está lleno de nutrientes, algunos de los cuales pueden ayudar a prevenir la diabetes tipo 2 y beneficiar a los diabéticos. Se estima que para el año 2030, 439 millones de adultos en todo el mundo sufrirán de esta enfermedad, por tanto ten el apio a la mano y conviértelo en algo sencillo y barato de tu dieta saludable.

Efectos de la vitamina K

Una taza de apio picado contiene más de 29 microgramos de la vitamina K. La vitamina K reduce la inflamación, lo que puede aumentar tu sensibilidad a la insulina y mejorar tu metabolismo de la glucosa. Un estudio publicado en 2010 en “Diabetes Care” ("Cuidado de la Diabetes"), analizó la ingesta de vitamina K de 38.094 hombres y mujeres entre las edades de 20 y 70 años. Los investigadores descubrieron que aquellos que tenían el más alto consumo de vitamina K tenían un menor riesgo de diabetes tipo 2 en comparación con aquellos cuyo consumo era más bajo.

Efecto antibacterial

Las mismas bacterias que pueden causar estragos en el estómago también pueden contribuir a la diabetes tipo 2. La Helicobacter pylori es una bacteria encontrada en el estómago que causa inflamación y úlceras. Un estudio publicado en 2012 en la "Journal of Infectious Disease" ("Revista de Enfermedades Infecciosas") reveló que los adultos con H. Pylori en su intestino tenían niveles de azúcar en la sangre más altos que los que no tenían H. pylori. Esta bacteria puede triplicar el riesgo de padecer diabetes tipo 2. No siempre se sienten los síntomas, por lo que masticar apio, tiene una capacidad única de bloquear el crecimiento de la H. Pylori y reducir el riesgo de diabetes tipo 2.

Una variedad de beneficios

Si tienes diabetes tipo 2, estás en mayor riesgo de enfermedades del corazón y trastornos óseos y articulares, de acuerdo con Medline Plus. Comer apio puede ayudar a prevenir estos problemas de salud asociados. El calcio en el apio protege tus vasos sanguíneos y cartílagos, y mejora la función de los huesos. Al detener los aumentos bruscos de azúcar en la sangre, el apio protege al páncreas. También ayuda a controlar la presión arterial y disminuye los lípidos, o grasas, en tu sangre, lo que protege contra las enfermedades del corazón. El apio actúa como un diurético, que libera tu cuerpo del exceso de agua y sal previniendo la hinchazón.

Como té o merienda saludable

El apio se encuentra en los medicamentos chinos a base de hierbas para tratar o prevenir la diabetes, pero siempre consulta con tu médico antes de intentar cualquier medicina alternativa. También puedes hacer té hirviendo 8 onzas de agua y añadiendo de 1 a 2 cucharaditas de semillas de apio (celery seed). De lo contrario, corta el apio al comienzo de la semana y guárdalo en el refrigerador para tomar un aperitivo en el trascurso de la semana. Disfrútalo con mantequilla de maní, hummus (paté de garbanzo originario de medio oriente) o aderezo bajo en grasa.

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Escrito por michelle fisk | Traducido por tere colín