¿Qué hace el apio por tu cuerpo?

El apio ayuda a la función de los glóbulos y puede incluso ayudar a prevenir el cáncer.

El apio ayuda a la función de los glóbulos y puede incluso ayudar a prevenir el cáncer.

El apio (celery) tiene origen en Eurasia y el Mediterráneo, y en su tiempo fue muy apreciado por los romanos y los egipcios por sus propiedades medicinales. Hoy el apio se puede encontrar en la mayoría de las tiendas de comestibles, y puedes introducirlo fácilmente en una dieta de calorías controladas, ya que cuenta con sólo 16 calorías por taza. El apio ofrece una gran variedad de vitaminas y otros fitonutrientes beneficiosos que ayudan a preservar la salud; su consumo contribuye al buen funcionamiento del tejido y también puede combatir enfermedades.

Beneficios para la sangre

El apio viene cargado con vitaminas A y K, dos nutrientes esenciales para la función de la sangre. La vitamina A ayuda en el desarrollo de nuevas células sanguíneas, incluyendo las células blancas de la sangre que detectan y combaten las infecciones, así como las células rojas de la sangre esenciales para el transporte de oxígeno. La vitamina K interactúa con otro tipo de células sanguíneas, llamadas plaquetas, y se asegura de que estas células puedan formar coágulos sanguíneos necesarios para sellar heridas y poner en marcha el proceso de curación. Cada taza de apio te proporciona 453 unidades de vitamina A y aproximadamente 30 microgramos de vitamina K. Esto proporciona el 19 por ciento de la ingesta diaria de vitamina A y el 33 por ciento de la ingesta diaria de vitamina K para la mujer, según lo indica el Institute of Medicine, así como el 15 por ciento y 25 por ciento de la ingesta diaria recomendada de vitaminas A y K para los hombres.

Visión saludable

La vitamina A que contiene el apio también contribuye a una visión saludable. Las retinas, los tejidos de los ojos que detectan la información visual y luego transmiten esa información al cerebro, necesitan vitamina A para funcionar. El apio también contiene luteína y zeaxantina, dos nutrientes que protegen la retina del daño causado por la exposición a la luz nociva. El apio te proporciona 286 microgramos de luteína y zeaxantina. Si bien no se requiere una determinada cantidad de luteína y zeaxantina para la buena salud, (en septiembre de 2013, el Institute of Medicine no había establecido una ingesta diaria recomendada) el consumo de 6.000 microgramos diarios te pueden proteger de enfermedades de los ojos, informa el Linus Pauling Institute.

Combate el cáncer

El apio contiene fitonutrientes que pueden desempeñar un papel importante en la prevención del cáncer. Un estudio publicado en el "American Journal of Physiology Gastrointestinal and Liver Physiology" (Fisiología gastrointestinal y hepática) en 2007, encontró que la luteolina, un compuesto que se encuentra en el apio, es capaz de detener el crecimiento de células de cáncer de colon en estudios de probeta, e incluso se inducía a la muerte de algunas células. Otro estudio, publicado en la edición de julio 2013 de la "Cancer Science", informa que una dieta rica en apio se asocia con un menor riesgo de cáncer de hígado. Mientras que el efecto protector del crecimiento del cáncer requiere de mayor investigación, agregar apio a tu dieta podría reducir el riesgo de cáncer.

El consumo de más apio

La textura crujiente del apio crudo hace que sea un excelente aperitivo. Añade más sabor a la salsa casera o baba ganoush, o incluso a la mantequilla de maní totalmente natural. Agrega el apio a las sopas para aumentar su valor nutricional, o a ensaladas de hojas verdes o granos. Utiliza el apio rallado en tus bocadillos favoritos o envolturas, o envuelve apio rallado y otros vegetales en papel de arroz para rollos de verano llenos de nutrientes.

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Escrito por sylvie tremblay, msc | Traducido por vanina frickel