Antibióticos para la Salmonella typhi

Salmonella typhi, también conocida como Salmonella typhimurium, es la bacteria que causa la fiebre tifoidea. De acuerdo con información publicada en octubre de 2005 por Centers for Disease Control and Prevention, la fiebre tifoidea ocurre sólo en alrededor de 400 personas en los Estados Unidos anualmente, con mayor frecuencia en las personas que viajan a países en vías de desarrollo, donde aún es endémica. Salmonella typhi se transmite por comer o beber agua o alimentos contaminados. Fiebre alta, dolor de cabeza, dolor abdominal y erupción son posibles síntomas de la fiebre tifoidea, la cual puede ser tratada con antibióticos.

Antibióticos de fluoroquinolona

En un artículo de 2005 en medicina del viajero publicado en Clinical Infectious Diseases, Basnyat informa que los antibióticos de fluoroquinolonas como la ciprofloxacina se utilizan para tratar la fiebre tifoidea debido al desarrollo de resistencia bacteriana a muchos de los antibióticos más antiguos, como el cloranfenicol. Algunos tipos de Salmonella typhi también se están volviendo resistentes a estos antibióticos. El Clinical and Laboratory Standards Institute recomienda pruebas adicionales de las cepas bacterianas.

Antibióticos de cefalosporina

Las fluoroquinolonas no se recomiendan para su uso en niños o mujeres embarazadas, de acuerdo a la información de prescripción del ciprofloxacino. En cambio, se puede utilizar ceftriaxona en niños, mujeres embarazadas o pacientes con S. typhi resistente a las fluoroquinolonas. Este es un tipo de antibiótico inyectable de cefalosporina que se administra durante 7 a 14 días para la fiebre tifoidea.

Otros antibióticos para la Salmonella typhi

Otros antibióticos que pueden ser útiles para la S. typhi, de acuerdo con Basnyat et al., incluyen azitromicina, ampicilina y amoxicilina. Éstos se dosifican de una a dos semanas en pacientes con fiebre tifoidea. Bactrim es un antibiótico de combinación que también se puede utilizar para tratar la fiebre tifoidea. Se puede administrar por vía intravenosa o por vía oral, y se necesitan dos semanas de dosificación en el tratamiento de Salmonella typhi.

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Escrito por melissa murfin | Traducido por gerardo núñez noriega