Ansiedad de los viajes

El viaje es una gran parte de la vida moderna, ya sea que signifique volar a casa para las fiestas o tomar unas largas vacaciones en el extranjero. Sólo porque es común no significa que todos se sienten cómodos haciéndolo. El miedo a viajar puede hacer crecer tu ansiedad ya existente, o puede desarrollarla repentinamente y tomarte por sorpresa. Una vez que la identifiques y trabajes en su solución, esos temores pueden aflojar su control sobre ti.

Temor al transporte

Para algunos viajeros, la ansiedad está en el viaje, no en el destino. El miedo a volar es la preocupación de viaje más conocida, pero la gente también puede tener miedo de viajar en automóvil, en tren o en autobús. Puede ser la velocidad del transporte, la preocupación por algo que está saliendo mal o por dejar la seguridad de su casa. Estas ansiedades no tienen que estar conectadas a los viajes de larga duración, pero ya que las vacaciones y los viajes de negocios implican períodos de viaje más largos, ellos aumentan la ansiedad.

Preocupación por el destino

La ansiedad puede no manifestarse hasta que llegues a tu destino. Unas vacaciones en una tierra verdaderamente extraña donde nada parece familiar puede causar ataques de pánico o náuseas. Una experiencia cultural diferente puede parecer intrigante mientras estás en casa, pero una vez que has llegado, te sientes abrumado y perdido. Esos sentimientos de "pez fuera del agua" son normales para los viajeros primerizos en lugares exóticos. Si ya estás ansioso, los síntomas pueden aumentar e impedirte disfrutar del viaje.

Relajarse en el viaje

Una gran cantidad de ansiedad de los viajes surgen de salir de tu zona de confort y de perder el control. Prepararse para el viaje puede disminuir esos sentimientos. Si eres un pasajero, deja que el paisaje que pasa te atraiga y te distraiga. Para los vuelos o los viajes en automóvil, empaca música relajante o audiolibros para desviar tu atención, o lleva una tableta cargada con películas y otros entretenimientos. Si estás conduciendo, concéntrate en los procedimientos correctos como permanecer por debajo del límite de velocidad y en mantener las distancias de frenado adecuadas. Toma carreteras conocidas cuando sea posible, o estudia las rutas con anticipación, así sabrás lo que se avecina.

Disfrutar del destino

Para evitar el choque cultural, elige un destino que tenga similitudes con tu país. Los hábitos familiares, las comidas, los idiomas, incluso las cadenas de restaurantes familiares pueden anclarte y hacerte sentir a gusto. Investiga tu destino mucho antes de salir de vacaciones, así sabrás qué esperar y no te sentirás fuera de control. No viajes solo. Invita a un amigo o a un miembro de la familia para mantener tu estado de ánimo positivo y ayudarte con cualquier dificultad.

Buscar ayuda profesional

La ansiedad puede ser más de lo que puedas manejar a veces. Si no puedes funcionar durante un viaje de negocios o disfrutar de tus vacaciones, puede que necesites ayuda profesional. Habla con tu médico acerca de los medicamentos contra la ansiedad o pide una remisión a un especialista en salud mental. Estos expertos pueden darte las herramientas para superar la ansiedad mediante el asesoramiento, la terapia de exposición o la ayuda farmacéutica. Un profesional también puede recomendarte un taller interactivo sobre la fobia a los viajes o un conjunto de clases para ayudarte a superar el miedo a volar, a conducir o a tomar otras formas de transporte.

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Escrito por beth bartlett | Traducido por erick montesdeoca