Ansiedad de vacaciones

Se supone que las vacaciones son un momento para relajarse, irse lejos y recargar las energías. Lejos de las rutinas y presiones diarias, se supone que te sientes física y emocionalmente rejuvenecido, pero para muchas personas las vacaciones están llenas de ansiedades y miedos. Es fácil creer que tienes un problema si no te pones instantáneamente en modo vacaciones, pero la mayoría de los casos de ansiedad de vacaciones tienen explicaciones muy razonables.

Fobias existentes

Para aquéllos con fobias existentes, las vacaciones pueden ser directamente terroríficas. Si sufres de claustrofobia, por ejemplo, puedes sentirte mal si estás amarrado a un asiento de avión o atrapado en un automóvil durante un viaje largo. Si le tienes miedo a los gérmenes, puedes pasar mucho tiempo de tus vacaciones preocupado por la limpieza de la habitación del hotel o del pequeño restaurante en la playa. Si sufres de una fobia, consulta con un médico o terapeuta respecto de tus preocupaciones con suficiente tiempo de anticipación antes del viaje. Es posible que necesites un cambio en la medicación o nuevas técnicas de adaptación.

Cambio en la rutina

La ansiedad de vacaciones leve a moderada puede ser el resultado de un cambio en la rutina. La mayoría de las personas tienen pequeños rituales diarios que contribuyen al sentido de normalidad y bienestar. Las interrupciones de esos rituales suelen llevar a la ansiedad y a un sentido de desorientación. Además, los horarios de las comidas y los horarios de dormir suelen cambiar durante un viaje, especialmente si cambias de horario. Puedes sufrir un desfase horario y sentirte mal, con sensaciones de ansiedad. Para minimizar estos factores, cambia tu cronograma lentamente durante las semanas anteriores al viaje. Intenta mantener la normalidad conforme sea posible, siguiendo las tradicionales rutinas matutinas y nocturnas en el destino vacacional.

Dejar el hogar

Algunas personas se sienten principalmente ansiosas por dejar su hogar, trabajo o escuela. Es posible que te preocupe que la oficina no podrá subsistir sin ti o, incluso peor, que la oficina funcionará mejor que nunca durante tu ausencia. Muchas personas tienen miedo de atrasarse con la carga laboral. A algunos les preocupa abandonar a sus mascotas, hijos o padres mayores. La tecnología, incluidos los celulares y las computadoras portátiles, pueden ayudarte a minimizar estos miedos al permanecer en contacto, pero asegúrate de no pasar demasiado tiempo conectado. Antes de tu viaje, coordina un horario de conexión con aquéllos que no se irán de viaje contigo a fines de poder comunicarte sin tener que microgestionar.

Expectativas

Ya sea debido al costo o a la duración relativamente corta de las vacaciones promedio, muchas personas se proponen objetivos y expectativas poco razonables. Probablemente no resuelvas tus problemas maritales, crees una nueva relación con tus hijos o descubras cuáles son tus objetivos de vida durante una escapada de fin de semana o incluso durante un viaje de dos semanas. Sin embargo, puedes adoptar medidas razonables para alcanzar estos objetivos. Al mismo tiempo, también puedes experimentar, de vez en cuando, mala atención, las inclemencias del clima y atracciones turísticas sobrevaloradas. No obstante, también experimentarás momentos de alegría, clima maravilloso y excelente atención. Reduce tus expectativas y pon tu atención en los buenos momentos en lugar de los malos. Permítete y permítele a tus seres queridos ser humanos y olvídate de la necesidad de hacer que todo sea perfecto.

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Escrito por lisa fritscher | Traducido por florencia prieto