Ampollas en las piernas por el esquí

Las nuevas actividades físicas a menudo vienen con nuevas fuentes de molestias hasta que tu cuerpo se adapta al estrés y las exigencias desconocidas. Los deportes y ejercicios que requieren movilidad prolongada, como el esquí, a menudo causan ampollas en los pies y las piernas cuando estas partes del cuerpo están expuestas a la constante fricción y presión a las cuales el cuerpo no está acostumbrado. Después de esquiar por un tiempo, puedes desarrollar callos de protección en las mismas áreas en las que primero tenías ampollas. Las ampollas y lesiones pueden minimizarse o prevenirse con el uso de la ropa y el equipo correcto.

Causa

La fricción y la presión contra tu piel continua son las causas fundamentales de las ampollas, incluidas las de las piernas por el esquí. Mientras que los pantalones para la nieve u otras prendas pueden ejercer presión o fricción en las piernas, la causa más probable son las botas de esquí. Si tus botas de esquí son demasiado apretadas, las ampollas se forman a partir de una presión continua sobre tus piernas; si están demasiado sueltas, pueden frotarse hacia arriba y abajo sobre tus piernas mientras esquías. Si tus piernas transpiran bajo toda la ropa que llevas puesta mientras esquías, facilita la formación de ampollas. La capa superior de la piel se separa de la capa de abajo, y un fluido que actúa como un cojín se filtra en el medio.

Tratamiento

Las ampollas en las piernas después de esquiar no requieren ningún tipo de tratamiento, sino que se van por su cuenta en unos días. Sin embargo, si te causan dolor o malestar, tienes la opción de hacerlas explotar. Si estás en un viaje de esquí, esto puede ser necesario para evitar que las ampollas interfieran con el disfrute de las vacaciones. Lávate las manos y las piernas con agua caliente y jabón, y después esteriliza una aguja, las ampollas y los parches de los alrededores de la piel con alcohol. Introduce la aguja sólo a través de la capa superior de la piel separada, en el borde de cada ampolla. Deja que el líquido drene completamente, y límpiala. Aplica un antibiótico tópico y cubre la herida con una venda. Evita poner presión o fricción en las zonas afectadas hasta que se curen.

Prevención

Unas botas y ropa de esquí adecuadas, incluyendo calcetines, son esenciales para prevenir ampollas en las piernas durante tus excursiones de esquí. Hay diferentes tipos de botas para diferentes tipos de esquí y terreno. Compra tu equipo de esquí a un vendedor experimentado que te puede asesorar sobre el tipo de botas que necesitas. Asegúrate de que las botas de esquí se ajustan perfectamente, pero sin apretar. Los calcetines de acrílico minimizan la fricción, señala un artículo publicado en "The Physician and Sports medicine". Rocía tus pies y piernas con talco antes de vestirte para mantenerlos libres de sudor. Si sabes de las zonas en las piernas que son propensas a ampollas, pon un vendaje o un producto de protección del tipo de segunda piel sobre las zonas.

Advertencias

No drenes ampollas de sangre, advierte Sports Injury Clinic. Esto ocurre cuando un vaso sanguíneo se daña por fricción o presión que causa una ampolla, y la sangre se filtra en el área entre las capas de la piel. Las ampollas de sangre presentan un mayor riesgo de infección que otras ampollas. La infección es la principal preocupación de todas las ampollas, sobre todo después de que la haces estallar. Usa un antibiótico tópico y cambia los vendajes sobre las ampollas en las piernas dos veces por día, y siempre que se mojen o ensucien. Deja la capa superior de la piel de las ampollas para una protección extra. Si experimentas enrojecimiento, dolor, inflamación, supuración u otros posibles signos de infección, consulta a un médico de inmediato.

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Escrito por jon mohrman | Traducido por florencia melloni