Ampollas en la piel del rostro

Las ampollas en la piel del rostro pueden ser causadas por una variedad de patologías y organismos. Pueden ocurrir a cualquier edad en las personas sanas, pero la mayoría aparecen en personas con enfermedades crónicas, especialmente aquellos que tienen un mal funcionamiento del sistema inmunológico. Pueden ser dolorosas o no, estar llenas de líquido, bacterias o sangre y tienden a tener una capa externa delgada que se rompe fácilmente. Es importante determinar la causa de las ampollas e informarte cómo tratarlas adecuadamente.

Identificación

Las ampollas, o bullas, son fáciles de identificar. Son una hinchazón localizada de la piel que contiene un líquido acuosos o suero, causado por rozaduras o irritación, una infección o una quemadura. Normalmente la piel de alrededor está de color rojo claro a oscuro. La mayoría de las personas presentan ampollas en algún momento u otro y pueden estar asociadas con los pies, cuando los zapatos frotan la piel y producen irritación. Las ampollas en la piel del rostro son causadas normalmente por infecciones virales o bacterianas y pueden ser embarazosas.

Herpes simple

Según Dermnetnz.org, el herpes simple, o VHS, es la infección viral más común que produce ampollas faciales. El herpes simple tipo 1 es el virus que produce el "herpes labial" o "ampollas febriles". La mayoría de las personas han tenido el virus en algún momento u otro, probablemente en la primera infancia. La primera vez que el virus invade, produce fiebre, malestar, enrojecimiento, inflamación de las encías y lesiones o ampollas dentro de la boca. Luego permanece latente en los nervios sensitivos de la piel. Si tu inmunidad es baja, el virus puede reaparecer, viajando a través de los nervios y hacia afuera de la piel donde se pueden formar múltiples ampollas. Estas son más comunes en las comisuras de los labios pero pueden aparecer en cualquier lugar de la cara. Comienzan con picazón y ardor, y en el transcurso de unas horas, aparecen pequeñas ampollas agrupadas estrechamente en racimos. Se curan en el transcurso de siete a diez días sin dejar cicatrices. El Acyclovir es el medicamento de elección para tratarlas.

Herpes zóster

Otra causa bastante común de ampollas faciales es el herpes zóster o virus varicela zóster, el mismo virus que produce la varicela. Este virus también afecta los nervios que van hacia la piel y pueden reaparecer en adultos en forma de "culebrilla". Esta es una erupción muy dolorosa y con ampollas que pueden afectar la cara, los ojos, la boca y los oídos. MedlinePlus reporta que la culebrilla puede aparecer a cualquier edad, pero el riesgo es más alto en las personas mayores de 60, que han tenido varicela antes del primer año de vida y que tienen el sistema inmunológico debilitado. Comienza con un hormigueo y ardor en la piel, seguida por dolor, a veces intenso, manchas rojas y luego ampollas. Las ampollas se rompen, formando pequeñas úlceras que se secan y desarrollan costras. Las costras se caen a las dos o tres semanas. Nuevamente, el Acyclovir es el medicamento de elección para el tratamiento.

Impétigo

Las ampollas de impétigo normalmente son causadas por la bacteria Staphylococcus aureus. A menudo los que sufren esta patología son los niños, especialmente si se tocan la cara a menudo o se pican la nariz obsesivamente. Según la American Academy of Dermatologists, la bacteria que causa el impétigo está presente en las fosas nasales en el 20 al 30% de la población. Una vez que estas ampollas se forma en el rostro, se rompen fácilmente y forman erosiones poco profundas con una costra marrón amarillenta.

Advertencia

Otras causas de ampollas en la piel pueden atribuirse a la celulitis, o inflamación de las células de la piel, reacciones alérgicas, lupus y carcinoma de células basales o cáncer de piel. Si desarrollas ampollas faciales y no estás seguro de su causa, es importante consultar al médico, quien podrá visualizarlas y hacer una historia clínica detallada. Tu piel es un detector externo confiable que te dice que algo anda mal internamente y los pacientes sensatos buscarán el consejo y el tratamiento brindado por un dermatólogo.

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Escrito por jean jenkins | Traducido por paula santa cruz