Ampollas en los pezones durante la lactancia

Se supone que la lactancia materna no debe causar dolor; sin embargo, a veces las madres desarrollan ampollas dolorosas en los pezones. La aparición y el tratamiento de estas lesiones depende de la causa subyacente, pero nada de esto tiene por qué obstaculizar la lactancia. Al tratar las ampollas en los pezones tan pronto como aparecen, te asegurará pasar menos tiempo preocupándote por el dolor y más tiempo disfrutando de tu bebé.

Ampollas "de leche"

Las ampollas "de leche", también llamadas "perlas", se desarrollan cuando hay una obstrucción en un poro del pezón. Estas lesiones suelen tener la apariencia de un simple punto blanco, semitransparente o amarillo y a menudo causan dolor. A veces, la leche que queda atrapada detrás de la obstrucción forma una pelotita dura que parece un grano de arena. Esta acumulación se puede sentir cuando el pezón se frota o presiona. La mayoría de estas lesiones sanan espontáneamente en unos cuantos días o semanas, pero el malestar a menudo hace que la madre busque soluciones antes de llegar a ese punto.

Ampollas "de sangre"

Otro tipo de lesión relacionada con la lactancia son las ampollas "de sangre" que tienen un color rojo o marrón. Este tipo de ampolla se desarrolla cuando el bebé sujeta el pezón de manera inadecuada o cuando la madre utiliza un tiraleche o pezonera que no se ajustan como deberían. Este tipo de ampolla también puede sanar por sí sola, aunque es probable que regrese a menos que el problema que la genera se corrija. Un especialista certificado puede ayudarte a corregir la posición de lactancia y a lograr la sujeción adecuada del pezón si estas cuestiones son el problema de fondo.

Tratamiento

Para tratar una ampolla "de leche", la madre debe aplicar una compresa húmeda y tibia antes de amamantar y eliminar todo residuo de piel muerta sobre el conducto bloqueado, lo mismo que sacar cualquier obstrucción visible y continuar lactando o extrayendo la leche como de costumbre. Se puede aplicar un ungüento antibiótico después de cada sesión para acelerar la curación de cualquier tipo de ampolla, pero sólo después de obtener la aprobación de tu médico. Para proteger aún más el pezón, utiliza un ungüento de lanolina antes y/o después de cada sesión de lactancia. Trate de mantener el pezón descubierto y déjalo secar al aire después de amamantar o luego de aplicar un ungüento curativo.

Consideraciones

La aparición de una ampolla en el pezón no es razón para dejar de amamantar. Si el pezón afectado se siente demasiado dolorido como para lactar, ofrece el otro pezón primero para que el bebé realice aquí, la succión más intensa. Si optas por renunciar a la lactancia por completo al menos con el pezón afectado, es necesario que sigas extrayendo la leche de ese seno, ya sea con una bomba tiraleche o con la mano. Dejar la leche en el seno puede causar congestión y disminuir la producción con el tiempo.

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Escrito por bridget coila | Traducido por pei pei