¿Los altos niveles de cafeína causan daño al hígado?

Con un promedio de 4 libras, el hígado es el órgano interno más grande del cuerpo humano. Desempeña un papel fundamental en numerosos procesos fisiológicos, incluyendo la función metabólica y la desintoxicación de la sangre. Debido a que está continuamente inundado de toxinas de origen tanto interno como externo, tu hígado es más propenso a sufrir daños de las mismas sustancias de las que te protege. Sin embargo, puede regenerarse a sí mismo sustituyendo el tejido dañado con nuevo tejido hepático sano. Aunque un estudio realizado por el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases sugiere que la cafeína tiene un efecto protector sobre el hígado, grandes cantidades pueden ser perjudiciales en algunas personas cuando se toma en combinación con acetaminofeno.

Daños en el hígado

El hígado es un órgano elástico. Hasta el 75% de su tejido se puede dañar o extirpar quirúrgicamente antes de que deje de funcionar, según señala el sitio web Life Extension. Algunas causas comunes de daños al hígado incluyen el consumo excesivo crónico de alcohol, las infecciones virales como la hepatitis y el uso continuado de medicamentos o de productos herbales tóxicos para el hígado. Las altas tasas de obesidad y diabetes contribuyen a la mayor incidencia de la enfermedad conocida como hígado graso no alcohólico (NAFLD por sus siglas en inglés), una enfermedad caracterizada por la acumulación de grasa en el hígado. La exposición prolongada a sustancias cancerígenas, incluidas las que se encuentran en los cigarrillos y los vapores químicos, también puede causar graves daños al hígado.

Condiciones degenerativas

La colestasis y otras enfermedades que dañan o destruyen los conductos biliares del hígado causan su degeneración por acumulación de la bilis. Varios tipos de hepatitis, o inflamación del hígado, se producen a través de infecciones de la sangre mientras que la hepatitis autoinmune se produce cuando el sistema inmune del cuerpo ataca las células del hígado, causando inflamación que daña el tejido. Las enfermedades genéticas que interfieren con la función del hígado, incluyendo la enfermedad de Wilson, la fibrosis quística y la galactosemia, son otras condiciones degenerativas que causan daño hepático crónico. La cirrosis hepática es el resultado de una lesión hepática crónica; se caracteriza por deterioro lento y mal funcionamiento del órgano. La cirrosis es la doceava causa de muerte relacionada con enfermedades en Estados Unidos, según las estadísticas de 2004 proporcionados por el National Digestive Diseases Information Clearinghouse.

Efectos de la cafeína

El Dr. Steven Lidofsky, director de hepatología y director de investigación gastrointestinal en el University of Vermont Medical Center señala en un artículo aparecido en FoxNews.com que la cafeína se utiliza a menudo para suprimir la cicatrización del hígado en pacientes con enfermedad hepática crónica. La acumulación de tejido cicatrizante bloquea el flujo sanguíneo hacia el hígado, mermando la capacidad del órgano para funcionar y curarse a sí mismo. Además, un estudio de 19 años de duración de poco menos de 10.000 personas, y llevado a cabo por el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases and Social y Scientific Systems Inc., mostró que el consumo de una cantidad moderada de bebidas con cafeína todos los días reduce de manera significativa el riesgo de desarrollar enfermedad hepática crónica, como se señala en un artículo de 2005 en WashingtonPost.com. Más concretamente, aquellos sujetos del estudio estudio que bebían dos o más tazas de café o té al día desarrollaron el 50% menos enfermedades crónicas del hígado que quienes consumieron menos de una taza al día.

Consideraciones

El aumento del consumo de cafeína es más beneficioso para las personas que están en alto riesgo de desarrollar enfermedad hepática crónica, incluyendo aquellos que sufren de obesidad, consumen exceso de alcohol, o tiene sobrecarga de hierro y hepatitis B o C. Sin embargo, el aumento de consumo de cafeína no disminuye el riesgo de contraer un virus que cause daño al hígado, como la hepatitis. Además, el consumo de grandes cantidades de cafeína puede ser perjudicial para la salud del hígado, cuando se combina con el analgésico acetaminofeno, según un estudio en animales realizado en 2007 en la University of Washington. El estudio encontró que altas cantidades de cafeína empeoran la cicatrización del tejido hepático en las ratas con lesión hepática inducida por paracetamol.

Más galerías de fotos



Escrito por meg campbell | Traducido por sergio mendoza