Alternativas al uso de antitranspirantes

El sudor se produce con el fin de controlar la temperatura interna del cuerpo. A medida que la temperatura corporal se eleva, las glándulas sudoríparas de la piel llevan humedad a la superficie, donde a través de un fenómeno de evaporación, es posible liberar el calor. Desafortunadamente, tu cuerpo puede sudar al grado de que se note a simple vista, sobre todo en zonas como las axilas. Para hacer frente a este problema, a menudo los antitranspirantes son la primera opción de tratamiento. Sin embargo, con las recientes preocupaciones sobre el contenido de aluminio tanto en desodorantes como en antitranspirantes, muchas personas están buscando formas alternativas de controlar el sudor y el olor que produce.

Desodorantes naturales

Las alternativas a los antitranspirantes tradicionales se han vuelto comunes en el mercado desde que un estudio de 1998 que se publicó en Molecular Medicine Today, seguido de un segundo estudio realizado en el 2007 y publicado en el Journal of Inorganic Biochemistry, hablaron sobre la relación de este tipo de productos con el aumento de la incidencia del Alzheimer y el cáncer de mama. En la actualidad, los desodorantes libres de aluminio de pueden encontrar en la mayoría de las tiendas regulares de artículos para la salud, e incluso en muchas cadenas de supermercados. Aunque estos productos a menudo no controlan el sudor como lo hace un antitranspirante, sí ayudan a reducir el olor corporal asociado con la producción de sudor.

Iontoforesis

La iontoforesis es un método que se aplica más comúnmente en las manos y los pies, pero que también se puede utilizar para tratar la sudoración en las axilas. Consiste en colocar dispositivos alimentados por baterías que se conectan a unas almohadillas de lana bajo las axilas. Los dispositivos proporcionan una corriente eléctrica que altera la estructura de la epidermis, reduciendo la cantidad de sudor que es capaz de llegar a la superficie de la piel tratada. Es necesario realizar este tratamiento en sesiones regulares, ya que los resultados del procedimiento son sólo temporales, apunta la Clínica Mayo.

Medicamentos orales prescritos

Tu médico puede recomendarte medicamentos orales como alternativa al uso de antitranspirantes. Por ejemplo, el topiramato, los inhibidores de la anhidrasa carbónica, el glicopirrolato anticolinérgico y la clonidina (un medicamento que comúnmente se usa para tratar la hipertensión), se han utilizado de manera alternativa para reducir la producción de sudor de las glándulas sudoríparas.

Inyecciones de Botox

El Botox también se puede utilizar en lugar de los antitranspirantes. Se trata de una neurotoxina muy potente que se derivada de la toxina botulínica. Esta sustancia fue aprobada en el año 2004 por la Food and Drug Administration de los Estados Unidos, para inyectarse en la piel en torno a las glándulas sudoríparas. Una vez inyectada, la toxina interfiere con la acción de los neurotransmisores químicos como la acetilcolina, que activa las glándulas sudoríparas.

Cirugía

Para dejar los antitranspirantes de manera permanente, existe la opción de someterte a la extirpación quirúrgica de las glándulas sudoríparas. Esta solución se reserva para los casos más severos de hiperhidrosis o sudoración excesiva. Durante dicho procedimiento, se realizan pequeñas incisiones en la piel que permiten al cirujano extirpar las glándulas sudoríparas de las axilas. Sin la presencia de estas glándulas, el área ya no volverá a sudar; sin embargo, puede ocurrir un fenómeno compensatorio que haga que la sudoración se incremente en otras áreas del cuerpo, explica la International Hyperhidrosis Society.

Más galerías de fotos



Escrito por chris sherwood | Traducido por pei pei