Cómo usar aloe como una mascarilla para minimizar poros

El aloe vera es una planta que crece principalmente en climas cálidos y secos. Sus propiedades medicinales han sido reconocidas por muchas culturas de todo el mundo. La savia secretada por las hojas del aloe se utiliza con una variedad de fines para la salud, incluyendo como tónico digestivo, para curar heridas y quemaduras de sol, y para humectar la piel. Sus propiedades astringentes lo convierten en una sustancia excelente para reducir el tamaño de los poros de tu rostro.

Aloe vera

La mejor fuente del extracto de aloe puro es la planta misma. Es fácil de obtener, simplemente cortando la punta de una hoja y apretándola para que exude la savia. También puedes comprar jugo de aloe en las dietéticas y tiendas especializadas. Algunos productos comerciales lo mezclan con otros ingredientes y no tienen la concentración de jugo de aloe puro como tú quisieras. El aloe actúa no solo como astringente para achicar los poros, sino que también humecta y calma la piel dañada por el sol. Ayuda a reducir la inflamación del acné y remueve las toxinas que se liberan a través de la piel.

Gel de aloe

Usa el gel de aloe directamente como máscara facial. Sus propiedades astringentes y emolientes naturales te ayudarán a limpiar y a reducir el tamaño de tus poros y a humectar tu piel. Simplemente obtén el gel apretando una o dos hojas d ela planta y aplícalo suavemente con tus dedos en todo el rostro. Déjalo puesto unos 15 minutos hasta que se seque y luego enjuaga bien con agua fría y seca tu rostro con golpecitos.

Aloe y clara de huevo

Las claras de huevo son una base excelente para una máscara tonificante y se las encuentra en muchas fórmulas faciales caseras. Sus propiedades tensoras de la piel ayudan a reducir el tamaño de los poros y extraen los aceites y otras impurezas de la piel . Mezcla la clara de un huevo con 1/4 de taza de gel o jugo de aloe y aplícate la mezcla sobre tu rostro. Deja que se seque por completo hasta que sientas la piel tirante. Enjuaga tu cara con agua fría para remover la máscara y seca con golpecitos con una toalla suave.

Aloe y pepino

El aloe y el pepino forman una máscara excelente que ayudan a agregan humedad, a reducir la hinchazón facial y a achicar el tamaño de los poros. El pepino es muy calmante. Ayuda a hidratar y a nutrir la piel y actúa como astringente, secando los aceites y limpiando los poros. El pH del pepino es el mismo que el de la piel, de manera que ayuda a restaurar el manto ácido de la piel, según el libro "Natural Beauty at Home". Quítale las semillas y pela el pepino. Mézclalo en una licuadora: 1/4 de pepino mediano, 4 hojas de menta fresca o de albahaca, 1/4 de taza de gel o jugo de aloe. Bate separadamente 1 clara de huevo hasta que alcance el el punto nieve y luego envuelve con ella la mezcla del pepino. Aplícalo a tu rostro y deja la mezcla en él durante 20 minutos. Enjuaga con agua fría y seca con golpecitos con una toalla suave.

Humectación

Después de aplicar cualquier tipo de máscara facial, asegúrate de humectar tu piel. La mayoría de las máscaras remueven los aceites de la piel y tu rostro puede sentirse tirante. Aplica tu crema humectante favorita para retener la humedad y suavizar la piel. Agrega algunas gotas de gel o jugo de aloe puro a tu humectante para continuar beneficiándote con sus propiedades medicinales después de haber finalizado con tu máscara.

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Escrito por jean bardot | Traducido por irene cudich